Nos separamos: ¿cómo se lo contamos a nuestros hijos?

Actualizado: 1 de dic de 2020


INTRODUCCIÓN

El divorcio afecta a muchas familias. El proceso de separación en sí mismo es muy doloroso y pueden aparecer algunas dificultades.

¿Cuál es el mejor momento para decírselo?, ¿debemos estar los dos padres juntos?, ¿qué información debemos darles?, ¿qué reacciones podemos esperarnos?... Es normal querer minimizar daños pero lo primero que debemos aceptar es que, por muy bien que lo hagamos, nuestros hijos van a vivir un duelo y necesitarán un tiempo para procesar y adaptarse a la nueva realidad.

A lo largo de esta guía os ofrecemos pautas específicas para que afrontéis este proceso de forma exitosa.

¿CÓMO DAR LA NOTICIA A NUESTROS HIJOS?

Una de las preocupaciones durante el proceso de divorcio es cómo transmitir la decisión a los hijos. Pero tenemos que tener en cuenta que, además de decirlo correctamente y cuando ya están consensuados los aspectos prácticos (régimen de visitas…), debemos dejar un tiempo para que nuestros hijos puedan asimilar la noticia. Algunos responden con rabia, otros con el silencio, con indiferencia…

Debemos considerar estas reacciones como formas de comunicar y por lo tanto no deben ser ignoradas.

Los consejos que te presentamos a continuación te ayudarán a transmitir la noticia con calma y seguridad.

1. Presentar la ruptura como decisión conjunta. Lo ideal es dar la noticia juntos siempre que sea posible. Pero si se da por separado, es esencial que la versión sea la misma. Y si sólo es uno de los progenitores el que quiere separarse, es importante transmitir que es algo de mutuo acuerdo para evitarles confusión, malestar y falsas esperanzas.

Por ejemplo: “Mamá y yo vamos a divorciarnos. Lo hemos pensado mucho y creemos que es lo mejor para la familia”.

2. Transmitid una explicación de la ruptura clara y sencilla. Evitad dar detalles innecesarios que pueden ser dolorosos (infidelidades, adicciones…), frases contra el otro (“Tú madre quiere que no os vea más”, “Tú padre es el responsable de todo esto”…) o información demasiado imprecisa (“Esto es cosa de mayores”, “Ya veremos como salimos adelante”…) Para no desviarte de tu objetivo, antes de hablar pregúntate: ¿Qué quiero conseguir con la información que estoy dando? ¿Estoy cuidando emocionalmente a mis hijos diciendo esto?

No os asustéis si tras dar la noticia o en los momentos posteriores tus hijos lloran, se enfadan, actúan con indiferencia o desprecio, es normal. Intentad respetar sus tiempos de asimilación y ajustaros, dentro de lo posible, a sus ritmos.

3. ¿Cuándo informar al niño? Cuando la decisión sea definitiva porque lo contrario puede generar ansiedad y estrés.

Por ejemplo: “Cariño, lo hemos pensando mucho y la decisión está tomada”.

4. Dejad claro que ellos no son responsables de la ruptura. En ocasiones los hijos pueden culparse de la ruptura (“Si hubiera recogido mis juguetes papá y mamá seguirían juntos”, “Han roto porque siempre discuten cuando me porto mal”, “Papá se ha ido porque ha dejado de quererme”…) por eso debemos aclarar que ellos no son la causa de la separación.

Por ejemplo: “Papá y yo vamos a separarnos porque ya no nos queremos como pareja, pero tú no has hecho nada mal. A veces las parejas se dejan de querer pero con los hijos eso no pasa. Mamá y yo te seguimos queriendo tanto como antes”

5. Explicar los cambios que se van a producir. Desde el principio deben saber cómo va a funcionar la dinámica familiar a partir de la ruptura. Cambios en rutinas, cuándo verán al padre que no conviva habitualmente con ellos, dónde vivirán, cosas que no cambiarán… Esta información reduce considerablemente la incertidumbre y la ansiedad y favorece la adaptación a los cambios.

6. No hay ni buenos ni malos. Una ruptura mal gestionada puede dar lugar a insultos, desprecio o agresividad hacia la expareja (“Tu padre nunca me ha querido”, “Tu madre ha destrozado nuestra familia”…)Estos comportamientos generan mucho malestar y dolor en los hijos por eso debemos hacer de tripas corazóne intentar hablar del otro de forma positiva o al menos, no hablar mal.

Se ha comprobado que utilizar a los hijos como “basurero emocional” puede generar graves problemas psicológicos (fobias, ansiedad por separación, depresión, rechazo a uno de los padres…)

7. La pareja se rompe pero la familia no. Los niños necesitan sentirse seguros así que se les debe transmitir que la familia seguirá estando ahí y que les seguirán queriendo pase lo que pase. Podéis decir algo así: “Papá y yo ya no vamos a vivir juntos pero seguimos siendo una familia y eso nunca cambiará”

A determinadas edades, los niños consideran que la familia son los padres y los hijos que conviven juntos. Si percibes que tu hijo está confuso puedes ayudarte de algún libro como los que te sugerimos en el apartado “Recursos”.

Por último, os recomendamos que os mostréis abiertos al diálogo. Podéis preguntar si tienen dudas, alguna preocupación… y dejarles tiempo para procesar la información y q pregunten más tarde. Si se normaliza la situación desde el principio y os ven calmados, la adaptación será más fácil y se creará una atmósfera de seguridad y tranquilidad.

CÓMO ABORDAR EL DIVORCIO SEGÚN LA EDAD

Aunque el divorcio se gestione bien debemos tener en cuenta que pueden surgir algunos problemas. El periodo más crítico es el año siguiente a la separación porque es cuando se producen la mayoría de los cambios (vacaciones, celebraciones…).

0-5 AÑOS

A esta edad no tienen capacidad para entender bien situaciones complejas como puede ser un divorcio. No obstante, hay que informarles de la nueva situación y de los cambios principales que se producirán. En esta etapa necesitan sentirse seguros por eso se deberá hacer hincapié sob