¿Qué entendemos por amistad?



Este artículo es el primero de una serie que trata la amistad. Nuestro objetivo es poder brindarte una guía en la que encuentres respuestas a las preguntas que te pueden surgir a la hora de educar en este valor, pautas sobre cómo cultivarlo y recursos prácticos en los que te puedes apoyar.


1. ¿Qué entendemos por amistad? (estás aquí)

2. ¿Cómo educar y ser ejemplo de amistad?

3. Amistad: propuestas prácticas para niños menores de 6 años

4. Amistad: propuestas prácticas para niños de 6 a 12 años

5. Amistad: propuestas prácticas para adolescentes


Si te interesa puedes descargarte la Guía Completa o leer cada uno de los artículos.


¿Qué entendemos por amistad?


La Real Academia de la Lengua Española define la amistad como: “el afecto personal, puro y desinteresado, compartido con otra persona que nace y se fortalece con el trato”


Esta explicación es muy clarificadora. Nos viene a decir que para que exista amistad debe haber un vínculo afectivo resultado de una relación sincera y continuada en el tiempo.


Teniendo en cuenta lo anterior, un amigo sería una persona con la que se tiene una relación en la que predomina el respeto, el amor incondicional y el apoyo.



¿Por qué es importante educar en la amistad?


Sin duda el ser humano necesita, en todos los periodos de su vida, tener vínculos sanos y robustos con otras personas. Somos seres sociales y por eso la mayoría de nosotros buscamos la compañía de los demás. Es una tendencia que mostramos desde muy corta edad y que se mantiene durante toda la vida.


Una forma de conectarnos con los que nos rodean de una forma más íntima es a través de la amistad. Por eso nos detendremos a analizar en detalle por qué es importante educar en la amistad:


1. Influye positivamente en las emociones


Como dijo Francis Bacon “la amistad duplica las alegrías y divide las angustias por la mitad”. Todos hemos tenido la experiencia de estar con el ánimo decaído, quedar con un amigo, echarnos cuatro risas y que el ánimo mejore significativamente. O sentir como tuyos los éxitos de tus amigos, por ejemplo.


Son muchos los estudios que demuestran que la amistad reduce el estrés, el miedo y la inseguridad. También hay investigaciones que afirman que los índices de felicidad son mucho mayores en aquellas personas que tienen un círculo de amistades fuerte en comparación con los que se sienten aislados.



2. Potencia el sentimiento de pertenencia


Tener amigos contribuye a que sintamos que formamos parte de algo y que estamos conectados con los demás. De alguna manera, el ser humano busca, desde edades muy tempranas, formar parte de un grupo porque cumple una función protectora tanto a nivel físico como a nivel cognitivo y emocional. Sentirnos conectados con otros a través de la amistad, es muy importante para un desarrollo psicológico adecuado.


Quizás es durante la infancia y la adolescencia, cuando más se necesita sentirse parte de un grupo. De ahí, la gran importancia que tienen los amigos en estos períodos.



3. Favorece la autoaceptación


Un amigo de verdad conoce tus virtudes y defectos y te acepta con ellos. No te juzga ni critica, sino que te apoya e intenta ayudarte a mejorar desde el respeto y la amabilidad. Te ve como una persona digna de cariño a pesar de esos puntos débiles, y es precisamente esa forma de tratarnos, la que nos impulsa a valorarnos y querernos a nosotros mismos de igual manera. Si soy valioso para otras personas, reconoceré más fácilmente mi propia valía.



4. Mayor adaptación a los cambios y la adversidad


Que la vida está llena de obstáculos no es una novedad. Desde que somos pequeños vamos enfrentándonos a retos y dificultades. Vamos tropezando, cayendo y aprendiendo. Pero sin duda, el afrontamiento es mucho más fácil si tienes un amigo a tu lado que te guía, aconseja, apoya y que te ayuda a levantarte y volver a empezar.