¿Te preguntas qué se esconde detrás del éxito de Nadal?


Con la reciente victoria de Rafa Nadal en uno de los torneos de tenis más importantes del mundo, muchos nos hecho preguntas del tipo: ¿Qué cualidades tiene el deportista para seguir sumando victorias año tras año? O ¿cómo es posible que a pesar de su edad y de estar lesionado siga dando lo máximo de él en la pista?


Está claro que Nadal tiene un don, pero un don no sirve para nada sin la capacidad de esfuerzo, la resiliencia o sin la determinación de vivir la vida con un propósito.


A continuación, os dejamos un testimonio que nos ha gustado mucho. Lo firma Toni Nadal, tío y entrenador de Rafa. Nos explica dónde está, desde su punto de vista, la clave del éxito de su sobrino y también hace una reflexión muy interesante sobre los jóvenes de hoy en día.



“Durante estos últimos días y a raíz del aclamado triunfo de mi sobrino en el Open de Australia, he leído y escuchado repetidamente un sinfín de elogios dirigidos a su persona. En muchos de ellos se hacía referencia a su fortaleza mental, a su demostrada entereza ante las dificultades y a su capacidad de sobreponerse después de situaciones muy adversas. Muchos son los que se han preguntado cuál es la razón de todo ello e, incluso, algunos se han atrevido a dar alguna explicación. Yo, algo conocedor del particular caso que nos ocupa, formaré parte de estos últimos.

Sin ningún ánimo de estar en posesión de la verdad absoluta, intentaré explicar las claves que, a mi parecer, hacen que Rafael responda así ante estas situaciones y que esto resulte tan singular en los momentos actuales porque, evidentemente, lo que hace admirable el hecho, por encima de todo, es su excepcionalidad.

En muchas ocasiones me he preguntado, no tanto por qué él es capaz de actuar así, sino por qué no lo hace de esta misma manera la mayoría de la gente que aspira a conseguir algún logro importante en su vida.

Yo entiendo que cuando uno toma una decisión así asume la dificultad y el reto que todo ello conlleva y presupongo, a su vez, que estará interesado en hacer todo lo necesario para alcanzarlo. De ahí mi sorpresa cuando constato que eso no sucede de forma habitual. Y mi creciente desazón cuando comprendo que ese modo de actuar se da en todos los ámbitos y no sólo en el tenístico o deportivo.

Toda vez que esto es así, a mi modo de ver, sería bueno que nos replanteáramos nuestros principios y que nos preguntáramos, como mínimo, si con el modelo actual estamos formando correctamente a nuestros jóvenes y si les ayudamos a afrontar con garantías su futuro.


En un pasaje del ensayo La civilización del espectáculo, Mario Vargas Llosa escribe: “¿Qué quiere decir civilización del espectáculo? La de un mundo donde el primer lugar en la escala de valores vigente lo ocupa el entretenimiento y donde divertirse, escapar del aburrimiento, es la pasión universal”. Y añade que ese ideal en la vida es perfectamente legítimo pero advierte, también, de sus inesperadas consecuencias, y continúa:


“De ese modo, no aburrirse, evitar lo que perturba, preocupa y angustia pasó a ser para sectores sociales cada vez más amplios de la cúspide a la base de la pirámide social, un mandato generacional”.

Y yo añadiría que esto tiene consecuencias contrarias, si no devastadoras, para una buena formación del carácter…Y así, paulatinamente, hemos logrado desdeñar todo lo que exige esfuerzo o que nos incomoda mínimamente.


En mi amplia experiencia dentro de la formación tenística he ido comprobando cómo se han acentuado en los jóvenes la frustración, el hastío y el abandono enseguida de algo que les turba o no les sale inmediatamente como desean. Las nuevas generaciones necesitan en una medida cada vez más creciente que los entrenamientos sean divertidos, que las recompensas sean inmediatas y que se les aplauda el más mínimo avance.

Y volviendo al por qué Rafael se ha escapado a todo esto y es capaz de actuar como actúa, mi respuesta es sencillamente: porque se acostumbró a ello. No concibo otra manera de hacer. Nunca vi en un examen, al menos no me ocurrió a mí, que alguien pudiera contestar aquello que no había estudiado. Mi sobrino se preparó durante muchos años, prácticamente durante toda su vida, para afrontar la dificultad. Por eso, yo fui un entrenador muy exigente, poco complaciente, muy poco dado al halago y, por tanto, consecuente con el camino elegido.

Mi sobrino tenía la obligación, inculcada por mí al principio, asumida por él después, de no quejarse, de entrar en la pista cada día con buen ánimo, de aceptar que las cosas no salen bien de inmediato y de asumir la dificultad tanto física como mental.


Él aceptó la exigencia, absolutamente todos los días de todos los años que entrenó conmigo, de entrar con buena cara en la pista, de no romper una raqueta (signo de desánimo), de entrenar más tiempo del previsto, de no quejarse jamás y de pegarle a la bola, cada vez, lo mejor que pudiera.


Pero, sobre todo, de entender y aceptar que aunque hiciéramos todo esto, no necesariamente las cosas saldrían bien.

Él creció escuchando y, especialmente, asimilando toda una serie de frases que le repetí incansablemente: “Hacer todo lo que toca no nos garantiza el éxito; no hacerlo, casi con toda seguridad, nos garantiza el fracaso”. “Es muy difícil dominar la pelota si tú no eres capaz de dominar tu voluntad”. Todas estas frases, y algunas más, Rafael las interiorizó y las aplicó constantemente.

A veces, me han atribuido cierto mérito en la forma de actuar de Rafael. El mérito es única y exclusivamente de él, porque estuvo dispuesto a obedecer, primero, y a interiorizar y a aplicar después. Independientemente del número de títulos conseguidos, yo he visto antes este espíritu de lucha, esta concentración y esta fe inquebrantable en la victoria. Lo inquietante es, sin duda, que hoy en día esto sea un hecho excepcional

Después de estas palabras queda claro. Nadal ha conseguido lo que ha conseguido, no únicamente por su habilidad con la raqueta, sino por los valores que ha ido interiorizando desde que era pequeño.


Y precisamente porque sabemos que los valores son esenciales en la educación de tus hijos, nos esforzamos cada día para acercártelos de forma didáctica y con multitud de ejemplos.


A propósito de este análisis, hemos hecho una selección de guías relacionadas con el tema que acabamos de exponer:



Esperamos que sean de tu interés y que puedan contribuir a la crianza de muchas otras personas repletas de valores personales y que se acerquen a conseguir sus mayores propósitos en la vida.


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