Si no crees en Dios… te doy su teléfono
Paco Arango
Values it transmits:

Editorial: AGUILAR
Una invitación amable a la fe… también para quien duda
El título ya revela el tono del libro: directo, cordial y casi cómplice. Paco Arango no pretende convencer desde la teoría, sino compartir experiencias reales, muchas de ellas vinculadas a su trabajo con niños gravemente enfermos a través de la Fundación Aladina. Desde ahí, la pregunta sobre Dios deja de ser abstracta y se vuelve profundamente humana.
El lector percibe enseguida que no está ante un tratado religioso, sino ante un testimonio vivido, lleno de historias concretas, encuentros inesperados y pequeñas “coincidencias” que sugieren que quizá la vida está más acompañada de lo que pensamos.
Un estilo cercano, alegre y muy humano
Uno de los grandes aciertos del libro es su lenguaje: sencillo, espontáneo y cálido. Se lee con facilidad porque transmite la sensación de estar escuchando a alguien que habla desde el corazón ❤️. Arango comparte dudas, intuiciones, anécdotas personales y momentos de gracia con una humildad que desarma.
No hay tono doctrinal. Hay confianza en la experiencia.
Un libro especialmente valioso hoy
En una cultura donde muchas personas viven alejadas de lo religioso —a veces por desconocimiento, otras por heridas o prejuicios— este libro abre una puerta sin exigir cruzarla. Invita a pensar, a mirar la propia vida con más profundidad y a preguntarse si quizá Dios ya está presente en ella.
Por eso resulta especialmente adecuado para:
personas creyentes que desean fortalecer su esperanza
quienes atraviesan momentos difíciles
lectores alejados de la fe pero abiertos a buscar sentido
familias que desean transmitir valores espirituales con naturalidad
Una espiritualidad concreta: la del amor que se traduce en obras
El mensaje central del libro no es teórico: es práctico. Dios aparece allí donde hay entrega, servicio y compasión. La experiencia con niños enfermos muestra que la fe no es una idea abstracta, sino una presencia que transforma la mirada sobre el sufrimiento y la vida.
Este enfoque encaja especialmente bien con la sensibilidad educativa de Educamos en Familia: una fe vivida con sencillez, coherente con la vida cotidiana y centrada en el amor concreto a las personas.
