Humildad: propuestas prácticas para menores de 6 años

Actualizado: 10 de jul de 2020


1. Leer fábulas y cuentos sobre la humildad

El concepto de humildad puede ser muy complicado de entender para los más pequeños. Una forma de hacerlo más sencillo es mediante cuentos y vídeos. La idea es ver o leer la historia y después comentarla para así, ir interiorizando los conceptos. Algunas historias:

- La liebre y la tortuga. - Humildad. Los derechos de los niños y las niñas. - La mariposa y el águila.

2. Juegos de cooperación

En este tipo de juegos los niños sienten que necesitamos a los otros para hacer las cosas mejor y que los demás pueden aportarnos destrezas y cualidades que nosotros no tenemos.

Algunos ejemplos de juegos pueden ser:

- El globo: se lanza un globo al aire y entre todos tienen que intentar que no toque el suelo. - La pelota: se traza un recorrido y cada pareja debe llevar la pelota pero sin tocarla con las manos. Pueden llevar la pelota entre sus tripas o espalda contra espalda. - Carrera de relevos: por parejas deben hacer un recorrido revelándose para conseguir acabar el circuito antes que los demás.

3. Fomentar la ayuda en casa

A esta edad los pequeños tienen todo por aprender. Es importante que les demos libertad para que vayan desarrollando su autonomía. En este proceso es normal que se cometan errores y que haya cosas que les cueste hacer solos. Permitamos que se equivoquen y que lo vuelvan a intentar. Pero al mismo tiempo ofreceremos nuestra ayuda y normalizaremos el hecho de necesitar que los demás nos echen una mano.

Una forma de hacerlo es asignando tareas según las capacidades de cada uno. A medida que se vaya avanzando se reforzaran los logros y también se destacará cuando se pida ayuda.

Con esta dinámica familiar, además de la humildad, fomentaréis el valor de la responsabilidad y el esfuerzo.

4. Estrellas y rayos

Esta actividad permite reflexionar de forma divertida sobre los puntos fuertes y débiles de cada uno. Estos son los pasos:

  • Se le cuenta que cada uno de nosotros tenemos tanto estrellas (cosas que se nos dan bien) como rayos (áreas que podemos mejorar). Ambos conviven en nuestro interior y son los responsables de que seamos como somos. También se introduce la idea que deque es algo que puede cambiar con el tiempo y que podemos potenciar nuestras estrellas y pulir nuestros rayos

  • En una tabla u otro formato, animamos a nuestro hijo a rellenar tres estrellas y tres rayos. Es recomendable que hagamos la actividad con él y que nosotros también rellenemos nuestra propia ficha.

  • Después hablaremos sobre la actividad y propondremos cosas que podemos hacer para potenciar o mejorar nuestras cualidades.