Vida con propósito: propuestas prácticas para niños menores de 6 años

Actualizado: sep 9



Los niños de esta edad pueden tener dificultades para comprender lo que significa este valor, ya que aún no han desarrollado su pensamiento abstracto lo suficiente, pero sí pueden ser orientados hacia una vida con propósito desde muy pequeños. Desde que nacemos, venimos dotados de potencialidades que se pueden fortalecer y desarrollar. Dichos talentos favorecen a los niños, les ayudan a admirar el mundo y los padres tienen la posibilidad de moldear la actitud con que lo hacen.



Propuestas prácticas relacionadas con una vida con propósito en estas edades tempranas


1. Instaura hábitos saludables de crianza desde el principio. Esto hará que su desarrollo sea más equilibrado y sentará las bases del autocontrol y la regulación personal en otros aspectos.


2. Establece momentos para “hacer familia” en tu vida cotidiana, dedicándole tiempo exclusivo y de calidad. Reserva momentos para estar con tu hijo lejos de la televisión, las pantallas u otros dispositivos, (nada beneficiosos para su desarrollo neurológico). Dedica tiempo para hacer poco o nada, disfrutando simplemente del momento que compartís. Algunas familias reservan una tarde a la semana para jugar o pasear en familia. Otras incluyen normas de calidad en sus actividades, como estar alejados de sus teléfonos durante la cena o desayunar todos juntos el fin de semana.


3. En el plano emocional, establece con él las bases de una relación respetuosa y sincera, en la que sea habitual dialogar, agradecer, reconocer errores, compartir inquietudes. Son aspectos muy importantes de las relaciones familiares íntimas y no están reñidos con la autoridad que como padre debas ejercer en él.


4. Animarle desde pequeño a compartir con otros niños es el mejor entrenamiento para el desarrollo de valores como la generosidad, la bondad o la compasión. Enséñale a compartir sus juguetes con otros, a dividir su merienda… Comprender las necesidades de los demás y hacer algún pequeño sacrificio simbólico desarrollará su empatía.


5. Entrena con él, desde bebé, fórmulas de cortesía. Dirígele en sus interacciones sociales con otros niños o con adultos. Enséñale a saludar, a utilizar “por favor” y “gracias”, a agradecer y a disculparse de forma honesta. Felicítale cada vez que lo haga.


6. Felicítale también cuando perdone de forma sincera las equivocaciones o errores de sus amigos o compañeros. Muchas veces perdonar desde el corazón es la mejor medicina para uno mismo, incluso cuando se es pequeño.


7. Haz hincapié en la importancia que tiene el esfuerzo, la constancia y la perseverancia. Puedes encontrar algunas recomendaciones sobre este valor es nuestra guía específica sobre el valor del esfuerzo y la responsabilidad.


8. Cultiva su admiración por la naturaleza y los seres vivos. A la mayoría de los niños les encanta este ámbito y sienten una gran curiosidad. Lleva a tu hijo a espacios naturales, visita el zoológico, pasea por jardines. Cultiva su admiración desde el silencio y la reflexión, atendiendo a sus preguntas curiosas.


9. Guíale en la iniciación de aficiones personales como la lectura o la música. Podéis leer cuentos juntos, disfrutar de música especial, ver películas cargadas de valores…Con tu ayuda puede tener acceso a recursos o actividades muy gratificantes y significativas.


10. Facilita que entrene sus cualidades y habilidades más especiales. Anímale a que practique lo que le gusta y se le da bien, aquello que le motiva y da sentido. Haz que lo haga poniendo en práctica su esfuerzo y tenacidad.


11. Ayúdale a iniciarse en la socialización. Llévale a parques, a encuentros con otros niños, celebraciones con amigos… Permítele tener oportunidades para crecer y disfrutar mediante las relaciones personales.


12. Decide qué cosas pueden hacer feliz a tu hijo y cuales no deberían. Reflexiona sobre la cantidad y calidad de los regalos que recibe, sobre su valor económico. Recuerda que saturar a los niños con cuantiosos regalos y objetos demasiado valiosos puede llevarle a identificar su realización personal con modas u objetos materiales. También puede hacerle sentir desdichado y desafortunado si no consigue lo que quiere. En estas edades, aún podemos decidir sobre estos asuntos, por lo que es nuestra responsabilidad reflexionar sobre ello.


13. Apóyate en recursos de tu entorno que os ayuden en vuestra tarea educativa con los hijos: grupos de scouts, asociaciones parroquiales, ONGs, etc. pueden ser recursos que os acompañen y apoyen en vuestras labores de crianza.