Cómo puedes ayudar a tu hijo a dormir bien



Muchos padres no pueden descansar bien por la noche porque no son capaces de hacer que su hijo duerma en su propia cama.


Que el niño duerma bien es lo normal. Como madres y psicólogas sabemos que el sueño de los hijos no siempre es fácil de “domesticar” pero creemos que no es algo que deba dar problemas ni generar estrés ni sufrimiento. Es cierto que habrá situaciones como por ejemplo cuando están malitos, que el sueño se puede ver afectado pero aun así, unos hábitos correctos pueden ser de gran ayuda e incluso la solución.


Que el niño duerma en su propia cama y si es posible en su propio cuarto, tiene muchas ventajas tanto para él como para los padres. El niño desarrollará su autonomía, tolerancia a la frustración y resiliencia entre otras cosas. Habituándole a dormir de forma independiente estaremos incluso previniendo la aparición de miedos nocturnos. Será más sencillo que se sienta tranquilo estando solo y a oscuras, aceptando que siempre puede contar con nosotros si tiene alguna dificultad durante la noche. Y por otro lado, los padres podrán descansar mejor y gozar de mayor intimidad.


Conseguir esta independencia beneficia a todos. Aunque tu hijo sea muy importante para ti, fomentar estos hábitos y ayudarles a ser cada vez más autónomos es el mejor de los regalos.



Algunas causas de que los niños no duerman solos


A) Muchos padres meten al niño en la cama para dormir y poder estar descansados al día siguiente. Aunque entendemos que su cansancio les induzca a este comportamiento, no podemos dejar de afirmar que le hacen un flaco favor al niño.


B) Otros meten el niño en su cama porque les hace ilusión dormir con su cachorrito sin saber que esto tiene consecuencias para ellos y para el niño.


C) Algunas familias piensan que al sacarles de la cama van a romper el vínculo con el hijo, sin comprender que el apego más sano consiste en que él entienda que siempre podrá contar con sus padres, estén presentes o no.


D) Otros lo hacen porque después de prácticas inadecuadas, el niño se ha acostumbrado a dormir en la cama con sus padres.



Cuando deciden que el niño duerma por su cuenta ya les han creado una serie de hábitos inadecuados y el niño se resiste a dormir solo y los padres no son capaces de soportar el llanto y las quejas. Es decir, no le han habituado y no han creado una  buena rutina desde el primer momento. 



E) Algunos niños pasan mucho tiempo en brazos de sus cuidadores y luego se resisten a irse a su cama. Si le tienes todo el día en brazos el niño se acostumbrará y luego no va a saber entretenerse o relajarse si no es en brazos. Una alternativa son los gimnasios o mantitas con colgantes estimulantes, donde les tumbas a ratitos durante el día y que estimulan su cerebro de forma muy eficaz al mismo tiempo que hacen ejercicio. Luego están más cansaditos y se dormirán con más facilidad.

Aunque tú no le cojas en brazos, los abuelos, las visitas pueden hacerlo. Hay que educar a los seres queridos a que respeten la tranquilidad del niño.



F) En la línea del punto anterior, otro error que también es fácil cometer es acostumbrarles dormirles en brazos. Constituye una esclavitud para los padres y fortalece un hábito inadecuado en el niño, amen de que pueda ocasionar serios problemas de espalda.

Además de que esto no siempre funciona y muchas veces el niño se duerme y en cuanto le dejas en la cama, tienen una antena especial, se despiertan y se ponen a llorar.


G) Otra causa frecuente puede ser la alimentación que el niño recibe. Muchas madres lactantes toman excitantes (Coca-cola, café…) cuyos estimulantes transmiten a los hijos. Lo que comes se transmite por la leche a los niños y puede dar lugar a digestiones pesadas. Recuerda que, si tu hijo es lactante, llevar una alimentación equilibrada y un estilo de vida libre de estrés puede resultar fundamental.




¿Cómo conseguir que tu hijo duerma regularmente y solo?


1) Enseña al niño a tener una rutina porque si lo haces desde el primer momento, el niño se acostumbra a coger este hábito y no tiene por qué plantearte problemas. Tu hijo será autónomo, independiente, seguro de sí mismo y tú podrás disfrutar de la intimidad con tu pareja y te ahorrarás mucho sufrimiento.

El niño recién nacido necesita comer con más frecuencia, pero en 3 ó 4 semanas puede estar durmiendo 5 ó 6 horas y a los 3 meses duerme de un tirón.

Es muy importante mantener un horario habitual y que el bebé tenga una vida tranquila.


Aprende a diferenciar el llanto por malestar real del llanto manipulador . Si cuando lo coges en brazos se calla, indica que es un llanto de chantaje, más que un llanto debido a un problema (que se encuentre mal, tenga hambre, esté sucio…) Por ejemplo, los cólicos son muy frecuentes. Cuida vuestra alimentación y ten paciencia a la hora de que eche los gases.


Quizás la ayuda de un familiar o turnarse los padres puede ser bueno en estos comienzos. También le puedes poner una caja de música en el momento de dormirse, que el niño asociará con ese momento.



2) Con los más mayorcitos un horario regular, y una rutina son antecedentes muy importantes para facilitar el sueño, así como un ambiente tranquilo. El exceso de estimulación del niño antes de dormirse le impedirá conciliar el sueño cosa que también nos puede pasar a los adultos.






Los niños son perfectamente capaces de dormir solos y puedes educar ese hábito, lo cual es muy fácil si lo haces desde el principio, crees en ello y tienes la decisión de hacerlo. Y para ello no es necesario hacer nada que perjudique al niño.


3) Si en tu caso el niño ya se ha acostumbrado a no dormir solo y a llorar cada vez que lo intentas te sugerimos los siguientes pasos:


a) Lo primero es que te hables a ti correctamente. Si cuando le acuestas, le dejas llorar hasta que se duerma no estás siendo ningún monstruo. Tu hijo como cualquier persona, se resiste a algo que no está acostumbrado y no quiere renunciar al deseo de dormir en la cama de sus padres pero te aseguramos que no le pasa nada porque le dejes llorar. Puede durar tres o cuatro días y en muchos casos lo aprenden enseguida y no vas a tener el más mínimo problema y vas a educar a un hijo autónomo, independiente, que sea capaz de dormir por su cuenta y recuperar lo que es natural: dormir solito en su cama.


Te recordamos que esto le va a hacer más fuerte y resistente. Acuérdate, siempre que te cueste educar a tu hijo, de lo que hace la madre pájaro que echa a su hijo del nido para que aprenda volar, aunque él por supuesto no quiere. Y que esa es la única manera de que desarrolle los músculos de sus alas para poder volar.




Recuerda que no estáis solos, son muchos los padres que se enfrentan a estas dificultades, pero si lo afrontas correctamente, y tu hijo está sano, tendrás el éxito asegurado.


Es cierto que los padres tenemos que atender las necesidades de los hijos pero no sus caprichos o sus deseos. Como hemos dicho, háblate a ti mismo correctamente, piensa que estás haciendo lo mejor por tu hijo y déjale que llore, pero no le rescates inmediatamente. Estás enseñándole a tolerar la frustración y a ser autónomo e independiente.

Los niños son muy listos, no te dejes engatusar por sus caprichos, (quiero pis, agua, otro cuento, solo un poco más….) para posponer el tiempo de acostarse.


También puedes pensar que tú necesitas dormir y descansar para luego poder dar a tu hijo todo el cariño y la atención que necesita durante el día.

No dormir os produce a los padres cansancio, malhumor y bajo estado de ánimo y te roba la energía que necesitas para seguir educando y disfrutando de tu hijo durante el día. Hazte consciente de tus creencias equivocadas y temores que te impiden acometer esta tarea de forma saludable.


Pobrecito mi hijo que está sufriendo muchísimo, puede pensar que no le queremos, va afectar a su autoestima, le voy a crear un trauma”.


Aprende a pensar y a hablarte de forma lógica y sensata para no boicotearte a ti mismo. “Le estoy enseñando a tolerar la frustración, no solamente va a sobrevivir sino que se va a sentir mejor consigo mismo que si le mimo y le consiento”


b) Si tu hijo ya lo puede comprender, puedes hablar con él y establecer juntos un plan que incluya algún tipo de incentivo por dormir solo (anotar las noches en un calendarios, comentarlo a los abuelos, algún plan especial… ) Esto ha funcionado para muchos padres.


c) Si lo has intentado todo y te cuesta mucho dejarle llorar, puedes hacerlo poco a poco.


  1. Empieza el primer día dejándole en su cama llorar y le das la mano, o si ya duerme en su cama te tumbas a su lado, pero sin abrazarle.

  2. El siguiente día te sientas en una silla junto a su cama.

  3. El siguiente te sientas en la silla próxima a la puerta y así progresivamente..

Hay padres que contratan a una Salus o una cuidadora profesional para que ayude a dormir a su hijo. Normalmente estas profesionales hacen lo mismo que te estamos indicando aquí y lo que pasa es que, de este modo, los padres se ahorran el trabajo ellos de educar a sus hijos pero siempre vas a tener que estar educando y cuanto antes cojas el toro por los cuernos mejor. Si descubres que las dificultades persisten, también puedes consultar con un psicólogo infantil que valore tu caso de forma específica. Si te cuesta mucho acude a un profesional que crea que los niños pueden dormir solo y no este contaminado por las creencias de la educación permisiva y sobreprotectora. Y si de la educación amorosa, amable y positiva pero con límites.


Confía en ti mismo y muéstrate seguro. Esta confianza se la transmitirás al bebé.

No te olvides que tus necesidades son importantes y que dormir y descansar bien así como disfrutar de la intimidad con tu pareja son imprescindibles para luego poder dar lo mejor de ti a tus hijos durante el día. Si lo educas bien desde el principio no vas a tener ningún problema siempre que tu niño sea un niño saludable y sin problemas especiales.


Pero sobre todo recuerda que el niño tiene capacidad de dormir solo desde que nace y que a través de nuestras habilidades y destrezas como padres podemos contribuir a que sea capaz de alcanzar un sueño reparador y de calidad.


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