Uso de pantallas según la edad. Recomendaciones generales

Actualizado: sep 9

En este artículo te mostramos algunas recomendaciones generales sobre el uso de pantallas. La mejor forma de conseguir que nuestros hijos hagan un uso correcto de la tecnología es empezar desde que son pequeños. Los límites, el conocimiento y el diálogo os ayudarán a conseguirlo.


0-6 AÑOS


Aunque los niños desde que nacen están en contacto con la tecnología, no quiere decir que sepan hacer un uso adecuado de la misma. Es más, pasaran muchos años antes de que puedan y deban manejar los dispositivos sin supervisión (tanto a nivel de contenido como de duración) Esto es así porque para que puedan hacer un uso responsable de la tecnología, necesitan que ciertas áreas del cerebro estén desarrolladas y a estas edades, no lo están.


En este período de la vida, el niño no necesita la tecnología para su desarrollo, de hecho puede incluso obstaculizarlo. Tampoco la requiere para divertirse ni aprender. Lo recomendable es potenciar el juego libre, la interacción con otros niños, el contacto con la naturaleza, la exploración… Pueden encontrar en el mundo real todo lo que necesitan para distraerse, calmarse y aprender. Una pregunta que debes plantearte es: ¿lo que va a hacer con el dispositivo puede hacerlo sin necesidad de él? Si la respuesta es “si”, está claro: nada de tecnología.


Nuestro consejo es que a esta edad el uso de pantallas sea lo más reducido posible y si puedes evitarlo, mejor que mejor. No obstante, si decides utilizar la tecnología, debes fijar un horario, que el uso sea esporádico, la duración la menor posible y que siempre haya un adulto guiando lo que hace con el dispositivo.


No utilices el móvil, Tablet o televisor como canguro de tu hijo. Tampoco como distracción o para evitar que te moleste. Todas estas cosas se pueden gestionar de una forma más útil y con menos consecuencias negativas a largo plazo.


Estas son algunas alternativas a las pantallas: cuentos, dibujar, bloques de construcción, juegos que recreen actividades cotidianas o uso de elementos cotidianos (papeles, piedras, hojas…)



7-12 AÑOS



A estas edades el uso de la tecnología comienza a tener más presencia y relevancia en la vida de nuestros hijos. Pero no podemos olvidar que siguen siendo muy inmaduros, por lo que necesitaran unas directrices claras para la utilización correcta de la misma.

Las principales ventajas del uso de pantallas en esta etapa tienen que ver con la comunicación con sus iguales, el ocio y como herramienta didáctica. No obstante, recuerda que si alguna de estas cosas pueden hacerlas sin recurrir a ellas, es preferible que no las usen. Con esto lo que buscamos es que no generen dependencia con las pantallas sino que las vean como un recurso más de los muchos que tienen a su alcance. Como ya comentamos en el artículo “Pros y contras de las pantallas” una utilización inadecuada de la tecnología puede dar lugar a problemas como la adicción (móvil, redes sociales…), sedentarismo o reducción de la creatividad.


En este punto es esencial enseñarles habilidades digitales para navegar seguros y con responsabilidad. Estas son algunas ideas:


- Informa sobre el uso adecuado de las pantallas. Privacidad, el respeto, los riesgos de compartir información en la red, aspectos técnicos… Una idea que debe quedar clara desde el principio es que nunca se comuniquen ni contacten con desconocidos. Al igual que cuando van por la calle no saludan ni charlan con personas que no conocen, a través de internet ocurre igual.


Informar es un paso previo que no deberías pasar nunca por alto.


- Haz uso de herramientas de control parental que te permitan seleccionar el tipo de contenido, duración… ¡Ojo! Estas aplicaciones son muy útiles pero no suficientes por eso será necesario una supervisión directa por tu parte.


- Establece límites:


  • Marca un uso limitado. Dejando al margen lo empleado para realizar las tareas académicas, el tiempo dedicado al ocio con pantallas debe estar bien delimitado. Lo ideal sería que sólo pudieran utilizarse durante el fin de semana y vacaciones. En cuanto a la duración depende de la edad. No es lo mismo un niño de 7 años que uno de 12 años. Sus necesidades cambian y sus capacidades son diferentes. Cuanto más pequeño, menos tiempo. Consideramos que en este periodo el máximo tiempo frente a las pantallas no debería superar la media hora al día en los niños más mayores.


  • Siempre que utilicen pantallas deberán hacerlo en presencia de un adulto. A estas edades la supervisión es crucial. Determina en qué lugares se pueden usar las pantallas y en cuáles no. La sala de estar o espacios de reunión familiar son la mejor opción. Sin embargo, los dormitorios o cuartos de baño no nos parecen una buena idea ya que son lugares que invitan al aislamiento y por lo tanto la supervisión se vuelve más complicada.


También haz una criba de los temas que consideras apropiados o no. Ofrécele contenidos de calidad basándose en sus gustos. Hay recursos de todo tipo. Enseñarles a diferenciar los contenidos buenos de los que no lo son, les ayudará a hacer un uso responsable más adelante. Una buena forma de conseguir esto es desarrollando el pensamiento crítico. Si quieres saber cómo conseguirlo, échale un vistazo a esta guía.


- Y ¿qué pasa con las redes sociales? Ninguna red social está recomendada para menores de 13 años. Es a partir de esta edad cuando las condiciones de uso de las aplicaciones permiten que se registren y las utilicen. Es decir, si tu hijo tiene de 0 a 13 años no debería tener ningún perfil en ninguna red social ni hacer uso de las mismas, utilizando perfiles de otras personas por ejemplo.


Es muy importante que establezcas un ambiente de confianza en casa. Si tus hijos tienen miedo de contarte determinadas cosas pueden verse en situaciones muy complicadas de las que les cueste salir sin tu ayuda.


Estas son algunas alternativas a las pantallas: deportes, actividades en equipo, libros, manualidades, juegos de mesa, artes (pintura, música…), meriendas en casa…



13 AÑOS EN ADELANTE