Duelo infantil: cuidar tu propio duelo para poder cuidar

Actualizado: 6 de jul de 2020


Este artículo es el primero de una serie que trata el tema del duelo infantil. Nuestro objetivo es poder brindarte una guía completa en la que encuentres respuesta a las preguntas que te pueden surgir en estos momentos de dolor, pautas sobre cómo manejarlo con los niños y actividades y recursos prácticos en los que te puedes apoyar.

Si te interesa puedes descargarte la Guía Completa o leer cada uno de los artículos. La guía se compone de 4:

1. Duelo infantil: Cuidar tu propio duelo para poder cuidar (estás aquí)

2. Duelo infantil: Consejos para dar la noticia

3. Duelo infantil: ¿cómo hacer partícipes a los niños de la despedida?

4. Duelo infantil: La adaptación a la nueva situación. Reacciones normales según la edad


Introducción

El fallecimiento de un padre, abuelo, hermano, amigo puede ser una situación muy difícil para un niño. La muerte de un ser querido es un momento muy doloroso para toda la familia. Si en estos momentos estás pasando por ello, queremos transmitirte nuestras condolencias en nombre de todo el equipo de la Fundación Educamos en Familia. Se trata de momentos difíciles y de gran confusión, en los que, seguramente, tendrás muchas dudas sobre cómo hablar sobre esto con tus hijos.

Algunas veces, las familias tienen miedo de no saber cómo transmitirlo y se preocupan por la mejor manera de ayudar a sus hijos a afrontarlo. Otras, su afán por protegerles del dolor, les lleva a intentar suavizar lo ocurrido. En ocasiones, subestimamos a los pequeños, creyendo que por su corta edad no van a ser capaces de asumir la noticia. No hablar con ellos sobre una situación tan importante les priva también de la oportunidad de comprender la vida, al mismo tiempo que les puede llevar a sentirse confusos o aislados en un momento tan significativo.

¿Te habías planteado alguna vez cómo hablar de todo ello? ¿Te preocupa cómo lo van a superar? No es una tarea sencilla, pero es nuestra intención intentar ayudarte en ella. Esperamos que nuestra guía te sea de utilidad.

¿Qué objetivo tiene la guía?

El cometido de esta guía es ayudarte a vivir el duelo en familia. Y esto incluye compartirlo con los pequeños. La finalidad es que los niños lleven a cabo este proceso de forma saludable. Que puedan aceptar la pérdida poco a poco y continuar su vida tras ella.

El duelo no es un hecho, es un proceso. En él, las personas atraviesan por diferentes etapas. En nuestra guía intentaremos abordar algunos consejos para momentos diferentes: cómo darles la noticia, cómo hablar con ellos de la muerte, cuáles son las reacciones normales en función de la edad, así como algunas sugerencias y recursos prácticos para ir afrontando las diferentes situaciones que puedan ir surgiendo. Hemos dejado para el final un resumen de las reacciones del duelo según la edad, ya que podéis consultarlos más adelante, durante el proceso de duelo o en cualquier momento.

Cuidar tu propio duelo para poder cuidar

Diferentes estudios psicológicos indican que el duelo es un proceso íntimo y activo. No tiene una única forma, sino múltiples facetas. En palabras de Worden, “hay tantos duelos como personas”. El objetivo del duelo es la recuperación de la persona doliente que, lejos de olvidar a la persona fallecida, busca mantener espiritualmente su relación con ella, adaptándose a la nueva situación.

"Cuidar tu propio proceso de duelo es importante para

poder ayudar a los más pequeños de la familia."

El primer y principal consejo que queremos ofrecerte es que cuides tu propio proceso de duelo. Así, podrás compartirlo más fácilmente en familia. ¿Cómo?

  • Trata de afrontarlo de forma sincera y natural, tomándote tu tiempo para ello.

  • Entiende que habrá ocasiones en las que tú mismo te sentirás confuso y otras en las que aparecerán la tristeza, el enfado, la culpa e incluso la alegría y la nostalgia.

  • Respeta las diferentes emociones por las que vas a atravesar, acogiéndolas y aceptándolas. Valida tus sentimientos dándote permiso para atravesar tu proceso de duelo tal y como suceda, y para ir acercándote poco a poco a tu recuperación.

  • Entiende que son reacciones habituales a la situación por la que estás atravesando, pero recuerda que cada duelo es diferente y es importante darse permiso para sentir sin juzgar.

  • Asume que el dolor será inevitable, sobre todo en el caso del fallecimiento de personas muy significativas para ti. No huyas del dolor, porque podrás aumentarlo. Nuestro consejo es que lo intentes afrontar, aceptando ese dolor y aprendiendo a soportarlo, a vivir junto a él. Esto te ayudará a comprender que este proceso que atraviesas es un camino de crecimiento personal, de aceptación de la nueva situación y de compromiso con tu nueva vida y con tu familia.

  • ¿Y si el dolor es tan intenso que no te permite avanzar? A nos puede impedir afrontar las actividades de la vida cotidiana. En estos momentos es imprescindible una pequeña dosis de autodisciplina, que te ayude a llevar una estructura y organización de vida, al menos por un tiempo. Las rutinas cotidianas constituyen un alivio importante. El esfuerzo y la constancia son fundamentales.

  • Acepta también que durante este camino habrá momentos menos malos, e incluso buenos. Se trata de algo natural, no te sientas culpable por ello. Busca apoyo en tus familiares y amigos.