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Claves para conseguir un ambiente familiar positivo: parte I


Este artículo es la primera parte de una guía completa que trata sobre cómo conseguir un ambiente familiar positivo. Si quieres aprender algunas pautas y conocer más acerca de cómo mejorar tu clima familiar te invitamos a que sigas leyendo. También puedes descargarte la guía completa en este enlace.


1. Claves para conseguir un ambiente familiar positivo: parte I (estás aquí)

2. Claves para conseguir un ambiente familiar positivo: parte II

 

Parte I: Reducir tensiones cotidianas

Aun cuando tengamos las mejores de las intenciones, los gritos, malhumor, agotamiento, indiferencia… son algunos de los inquilinos que se instalan en nuestras casas cuando el clima familiar está deteriorado. Si este es tu caso, es muy probable que te estés preguntando cómo mejorar la situación.

¿Qué entendemos por un ambiente familiar positivo y por qué es importante?

Consideramos que un ambiente familiar positivo es aquel en el que las relaciones entre los miembros de la familia son constructivas y contribuyen al adecuado funcionamiento y desarrollo de las personas que lo componen.

¿Qué podemos hacer para crear un ambiente familiar positivo?

Te proponemos dos enfoques complementarios para convertir tu hogar en un lugar relajado y positivo. Por un lado intenta reducir las tensiones del día a día y por otro, cultivar emociones positivas.

Comencemos viendo cómo reducir las tensiones:

Ser padres es una tarea maravillosa pero en muchas ocasiones, la falta de tiempo y el desgaste del día a día hacen que el ambiente en casa se encuentre enrarecido. Antes que nada, deberías preguntarte si existe algún problema importante que pueda estar influyendo demasiado en el ambiente de tu hogar: la enfermedad de un familiar, los problemas de pareja, el exceso de trabajo de los progenitores, la falta de tiempo para las tareas domésticas… pueden hacer que vayamos “al límite” en la difícil de tarea de educar.

Tómate unos minutos para reflexionar sobre estos aspectos y sus posibles soluciones. A veces todo consiste en abrir bien las ventanas para ventilar el ambiente y que entre algo de aire fresco.

Estas son algunas recomendaciones:

1. Cuídate.

Aunque ser padres no esté remunerado, lo cierto es que exige el mismo o incluso más esfuerzo que cualquier otro trabajo. Cuidar de ti mismo es fundamental para poder cuidar de tus hijos. Para atender y enseñar a nuestros hijos debemos encontrarnos bien por dentro y por fuera. Como se suele decir: “No se puede dar de lo que no se tiene” Busca pequeños espacios para cuidar de ti mismo, para reencontrarte y tomar aliento. La paternidad requiere recargar pilas de vez en cuando.

Estas son algunas sugerencias: practica ejercicio físico, haz actividades que te diviertan, organiza planes con amigos, regálate un masaje…

2. Busca apoyos.

No pretendas ser ni superman ni superwoman, todos tenemos nuestro límite. A veces necesitamos desconectar un poco de los niños y eso no significa que seamos peor padre o madre. Planifica algún momento esporádico para estar “sin niños” y disfrutar o descansar con tu pareja. Puede ser una buena estrategia para retomar el control de la situación como padres.

Sé creativo y busca alternativas: habla con los padres de los compañeros de tu hijo y que cada semana se encargue uno de recogerles del colegio,contrata a una canguro un sábado al mes o pide el favor a los abuelos, tíos o a alguna vecina, busca actividades educativas e incluso gratuitas para viernes por la tarde o sábado por la mañana… Hoy en día hay a nuestro alcance miles de opciones, seguro que alguna se adapta a tus necesidades.

Te animamos a que investigues en la página web de tu ayuntamiento, que preguntes en el colegio, busques en Internet o preguntes a otros padres.Encontraréis muchos planes y recursos que os facilitarán la vida.