Cómo construir una nueva relación con la ex familia política
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Información obtenida de ADIOS CORAZÓN. “Aprenda a afrontar con éxito y paz interior los distintos retos que el divorcio y la ruptura amorosa le plantean”. De Carmen Serrat-Valera y Miren Larrazabal.
"El pasado que nunca se muere, ni siquiera es pasado."
WILLIAM FAULKNER 
Después de la ruptura de la pareja, cuando no hay hijos, lo más frecuente es que la relación con los suegros y cuñados se enfríe y vaya distanciándose. Sobre todo si ellos tomaron partido y se involucraron en el conflicto que los cónyuges mantenían.
Sin embargo, puede ocurrir que usted haya desarrollado una amistad con algún miembro de la familia con independencia del matrimonio. Es posible que esta persona se haya mantenido al margen de la ruptura o se haya convertido para usted en un estupendo apoyo en los momentos difíciles. Cuide esta amistad porque, sin duda, esta persona le ha demostrado que la aprecia como ser humano y no por ser el cónyuge de su familiar. No utilice su amistad para obtener información sobre la nueva vida de su expareja. Con buenas intenciones, su cuñado o su suegra le hablarán de los problemas que está atravesando su ex en el trabajo o que le ven desmejorado y están preocupados.... toda esta información es perjudicial para usted, si lo que está intentando es desengancharse emocionalmente para dejar de sufrir. No deje que le suministren esa droga. Le proporcionará placer a corto plazo, pero luego se convertirá en sufrimiento. Ponga fin a este flujo de información. No les interrogue acerca de su ex pareja y explíqueles de forma amable que no tiene intención de saber cosas acerca de su vida privada.
Sabemos que es difícil para usted estar con su ex familia política y no hablar de su expareja, pero si quiere recuperarse de su separación y conquistar su nueva vida, es importante que haga suyo el refrán que dice «ojos que no ven, corazón que no siente».
Tampoco convierta a la familia de su ex en un sustituto de la relación perdida.
Muchas personas se aferran a su ex familia política después de la separación porque no quieren romper con su antiguo amor y creen que relacionándose con su familia es una forma de conservarlo.
Si usted se encuentra en esta situación, analice el por qué de su dependencia con la familia de su ex.
Hágase preguntas de este tipo, que le ayudarán a ver con mayor claridad la situación:
¿Cree que al continuar su relación con la familia tiene más posibilidades de recuperarle? ¿Pretende que se hagan aliados suyos y se comprometan en su causa? ¿Le preocupa lo que piense su familia sobre la vida que ahora lleva? ¿Juega con ellos el papel de víctima? Si ha contestado afirmativamente a alguna de estas preguntas, es el momento de plantearse un cambio de estrategias en su vida.
Empiece por aplicar lo que leyó en el capítulo de desenganche emocional, porque esta relación que mantiene con la familia de su ex no es más que una consecuencia de la dependencia afectiva que todavía mantiene con su anterior pareja.
Cómo relacionarse con la ex familia política cuando hay hijos
La paz y la armonía constituyen la mayor riqueza de la familia.
BENJAMIN FRANKLIN Si ustedes en su vida en común tuvieron hijos, es normal que ellos quieran seguir relacionándose con sus abuelos, tíos y primos, sobre todo si mantuvieron con ellos una buena relación en el pasado. También les gustará asistir a reuniones y celebraciones familiares que ellos organicen: cumpleaños, comuniones, bodas, Navidades... etc. Es normal que esto suceda así y no hay razón para que les prive de ello cuando esto para sus hijos sea saludable.
Practique la generosidad. No les involucre en los problemas que pueda tener con su ex familia política si con ellos son buenos y cariñosos.
Puede que su ex suegra con usted haya sido una «bruja» o que su cuñada se haya puesto de parte de su hermano y haya «enredado» las cosas entre usted y su ex, pero a sus hijos les quieren y son una abuela y una tía estupendas. Resuelva sus problemas con ellos sin dañar a sus hijos.
Muchos hijos de padres separados, al tratar a las dos familias de sus progenitores enriquecen sus vidas y lo agradecen a sus padres cuando llegan a la vida adulta. No es extraño ni extraordinario que a sus hijos les guste disfrutar de sus abuelos maternos y paternos. A pesar de que sus padres se hayan divorciado, para ellos siguen siendo sus abuelos, sus tíos y sus primos. No sienta celos de este hecho, piense que la vida afectiva de sus hijos será mucho más plena si logra conservar estos afectos.
Sugerencias prácticas
No es la carne y la sangre, sino el corazón, lo que nos hace padres e hijos.
JOHANN CHRISTOPH FRIEDRICH VON SCHILLER Acepte las invitaciones de sus hijos a fiestas, celebraciones y reuniones de sus abuelos, tíos y primos.
Indique a su ex familia política las normas que llevan sus hijos en su casa y que quiere que ellos respeten: horario de irse a la cama, horas de comida, golosinas, hora de llegar a casa...
No permita que hablen de su ruptura con ellos. Aunque no siempre es fácil de controlar, si se encuentra en esta situación, es bueno comunicar a la familia política que, por el bien de los niños, deben ser los padres los que les den la información necesaria.
Es obvio, aunque no siempre se cumpla, que descalificar a cualquiera de los progenitores es una situación dolorosa y difícil para los hijos. Hágaselo saber amablemente a su ex familia política.
No envíe información a través de sus hijos a la otra familia. Algunos ejemplos frecuentes serían: —Dile a tu abuela que te compre la bicicleta para tu cumpleaños. —Di a tu tío que deje de fastidiarme con sus comentarios. —Si tu abuela te deja ver la televisión más tarde de las 10, di que yo no lo permito.
¡Sea usted mismo quien envíe esta información y libere a sus hijos de esta carga!
Las fiestas y celebraciones en común
A lo largo de la vida de sus hijos hay celebraciones a las que tal vez usted tenga que acudir y en las que la familia de su ex también se halle presente. Nos estamos refiriendo a fechas tan señaladas como la Primera Comunión, un fiesta escolar o la boda de alguno de sus hijos, por citar algunos ejemplos de encuentros inevitables.
La forma más apropiada de «salvar» estas situaciones es comportarse de forma natural, ateniéndonos a las normas de educación que son oportunas en los actos sociales.
Salude a su ex familia política; la cortesía le ayudará a enfrentar la situación. Si las relaciones con ellos han quedado muy deterioradas, no hace falta que se esfuerce en dar la imagen de cordialidad y amistad que mantendría con personas que aprecia. Simplemente utilice una formula estereotipada de saludo social formal.
No es necesario que inicie ningún tipo de conversación, pero intente evitar a toda costa las peleas y discusiones con ellos. No ponga a sus hijos ni se ponga usted mismo en una situación tan desagradable si puede evitarlo.
Saludar a la familia de sus hijos no significa más que lo que es: un saludo de educación en un acto social; no indica que usted esté «cediendo» nada ante sus adversarios.
La educación más elemental será la mejor guía que usted debe seguir en estos casos, no perderá nada y sin embargo tiene mucho que ganar: de cara a sus hijos les habrá ayudado a disfrutar de su celebración sin aumentar la tensión que el encuentro con la otra familia produce.
¡Usted puede hacerlo, sus hijos se lo merecen!
Las intromisiones de la familia de su ex pareja
Si usted es el que ha tomado la decisión de separarse, es probable que haya escuchado muchas críticas de la familia de su ex pareja.
Tal vez le hayan llamado por teléfono para «ponerle verde», o incluso lo hayan hecho en un cara a cara.
Procure como norma no entrar en ellas. No dé detalles íntimos de las razones que le impulsaron a tomar su decisión: infidelidades, problemas económicos o detalles escabrosos de su vida en pareja.
La razón de su decisión pertenece a su vida privada. Cuantos más detalles dé, más querrán saber. Si su objetivo al dar la información es que le comprendan y se pongan de su parte, ¡olvide ese objetivo! Normalmente las familias forman la alianza con el miembro de la pareja que es de su sangre. «La sangre tira», dice el refrán, y no deja de ser verdad. Aunque haya sido un yerno o una nuera perfecta, ahora las cosas han cambiado. Es difícil pedir la objetividad.
Normalmente primarán los lazos familiares a la hora de dar apoyo y comprensión. Busque sus apoyos y alianzas en sus amigos y la familia propia, que serán los que le brindarán lo que usted necesita.
Es probable que si mantenía una buena relación con la familia de su ex pareja cambie ésta a partir del divorcio. Acepte el hecho como una pérdida más de la separación y dedique su esfuerzo a enriquecer su vida y sus relaciones por otras vías.
Si mantiene una amistad con algún miembro de la ex familia ¡cuídela!
No utilice su amistad para obtener información sobre la nueva vida de su ex pareja.
No convierta a su familia política en un sustituto de la relación perdida con su ex.
No involucre a sus hijos en los problemas que pueda tener con su ex familia política si con ellos son buenos y cariñosos. Practique la generosidad.
Resuelva sus problemas con su ex familia política sin dañar a sus hijos.
Lo normal es que sus hijos les quieran y les guste frecuentarlos. No sienta celos de este hecho, piense que la vida afectiva de sus hijos será mucho más plena si logran conservar estos afectos.
Acepte las invitaciones a sus hijos para fiestas, celebraciones y reuniones de la familia de su ex.
Indique a su ex familia política las normas que llevan sus hijos en su casa y que quiere que ellos respeten.
Evite enviar información a través de sus hijos a la otra familia. Hágalo usted mismo.
En los encuentros inevitables respete las normas de educación que son oportunas en los actos sociales. Salude a su ex familia política; la cortesía le ayudará a enfrentar la situación.
Intente evitar a toda costa peleas y discusiones con ellos. Y en cualquier caso, nunca delante de sus hijos. No les ponga a ellos ni se ponga usted mismo en una situación tan desagradable si puede evitarlo.








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