¿SABÍAS QUE TU CEREBRO NO SE GASTA CON EL USO?
- hace 6 días
- 5 Min. de lectura
CULTIVA ESTOS HÁBITOS Y ENSÉÑASELOS A TU FAMILIA
Con el paso de los años, tu mente se hace mayor y tu cerebro, como cualquier otro órgano del cuerpo, necesita algunos cuidados. ¿Qué puedes hacer?

Gracias al avance de la neurología y la psicología hemos aprendido cómo funciona nuestro sistema nervioso y en concreto, nuestro cerebro. Este órgano es el responsable de la memoria, la atención y concentración, el aprendizaje... Envejecer implica algunos cambios en este tipo de funciones. Pero, no te preocupes, probablemente hay algunas cosas que puedes hacer para mantenerlas a punto.
¿SABÍAS QUE TU CEREBRO NO SE DESAGASTA CON EL USO?
Ocurre todo lo contrario. Se desgasta de no usarlo.
El cerebro se diferencia de otros órganos humanos que se van desgastando con el uso: cuanto más se usa un cerebro, menos se desgasta, más se expande y más mejora. ¿Cómo se explica?
Una de las teorías más contrastadas es que lo que no se practica se va perdiendo de forma progresiva. Es como una “poda” o limpieza cerebral en la que el organismo se deshace de todo lo que no se usa para optimizar mejor sus recursos. Por ello, si no quieres alimentar esta forma de perder tus cualidades y velocidad mental, deberías practicar tus músculos cerebrales...
¿Y qué puedes hacer?
TRUCOS PARA UN CEREBRO BIEN APROVECHADO.
Cada persona tiene unas cualidades y habilidades intelectuales, eso está claro. Pero, independientemente de ello, la velocidad con la que tu cerebro se va a ir apagando dependerá de tu estilo de vida.
La clave está en no dejar de aprender y esforzarnos en utilizar nuestras capacidades mentales a lo largo de toda la vida. Los expertos recomiendan trucos relacionados con dos ideas principales: la neuroplasticidad y la reserva cognitiva. Estos conceptos nos animan a mantener un estilo de vida activo y estimulante que ayude a retrasar el deterioro cognitivo y proteja el cerebro frente al envejecimiento y las enfermedades.
Estas ideas no implican únicamente a las personas mayores. Deberíamos implicar a todos los miembros de la familia en la importancia de aprender y esforzarnos en desarrollar nuestras capacidades durante toda la vida.
TRUCO 1: Busca que tu cerebro sea muy flexible.
La neuroplasticidad es la capacidad que tiene nuestro sistema nervioso para cambiar de estructura y funciones en respuesta a nuestras experiencias y vivencias. Permite a las neuronas regenerarse tanto anatómica como funcionalmente y formar nuevas conexiones sinápticas y representa la facultad del cerebro para recuperarse de los daños y reestructurarse.
Piensa en estos dos ejemplos:
Si alguien tiene un accidente de tráfico que afecta a determinadas zonas cerebrales, el sistema nervioso se “reorganiza” y recoloca para que la persona pueda preservar sus capacidades lo mejor posible. Puede que incluso algunas zonas asuman funciones de otras que están dañadas.
Si nos rompemos un brazo y nos lo inmovilizan durante unos días nuestro cerebro se entrenará a escribir con otra mano, ya que rápidamente es capaces de acostumbrarnos a esta nueva situación.
Es la maravilla de tener un cerebro plástico.
Tu cerebro es capaz de ampliar sus confines y de reorganizarse, no solo cuando se lesiona, sino también cuando aprendemos cosas nuevas o cuando nos vamos haciendo mayores. Es como un entrenamiento que nos permite evolucionar y adaptarnos a nuevas circunstancias.
En contra de lo que se pensaba antes, los descubrimientos científicos ponen en evidencia este fenómeno que permite al ser humano adquirir nuevas habilidades y conocimientos, al mismo tiempo que consolida los que ya tiene. La plasticidad cerebral es la responsable de generar nuevas neuronas y conexiones gracias a las experiencias nuevas.
Por ello, te presentamos el primer consejo para mantener un cerebro “musculado” y potente: hacer que tu mente aprenda cosas nuevas todo el tiempo y pónselo un poco difícil de vez en cuando para que se anime a esforzarse. Con ello conseguirás mantener activa su plasticidad y su búsqueda de nuevos caminos para pensar mejor, tan importante cuando vamos cumpliendo años.

TRUCO 2: Engorda tu reserva cognitiva, el tesoro más preciado.
La reserva cognitiva es la capacidad que tiene tu cerebro para resistirse al deterioro cognitivo propio de la edad. Potencia la plasticidad y la interconexión de tus neuronas. Todo lo que hayas hecho trabajar a tu cerebro a lo largo de tu vida será de utilidad en tu vejez. Se ha descubierto que las personas con mayor reserva cognitiva (es decir con un cerebro más “nutrido”) tardan más en mostrar los primeros síntomas del envejecimiento o la enfermedad y la progresión de estos será más lenta.
La manera de activarlo es mediante actividades intelectuales, sociales y físicas que rellenen tu día a día y que te ayudarán sin duda a conseguir un cerebro más fuerte y poderoso, tanto en la vejez como en caso de un accidente o una lesión, optimizando su funcionamiento.
Es como un plan de pensiones: puedes comenzar a crearlo en cualquier momento de tu vida, (cuanto antes, mejor), de modo que ese «almacén neuronal» que pueda ser utilizado en las etapas posteriores en las que las demandas intelectuales pueden ser superiores a las capacidades cerebrales que se tienen.
Todo esto no va únicamente dirigido a los mayores. Durante algunas etapas de la vida como la infancia, juventud y edad adulta el hecho de tener un nivel de exigencia y formación intelectual elevados hace que la reserva cognitiva aumente. Incluso desde niños podemos esforzarnos en “llenar esta hucha” de cara a la jubilación. Y cuanto empecemos mejor.
¿QUÉ PUEDES HACER? ¿QUÉ LLENA ESA HUCHA?
- Tener una actividad lectora intensa.
- Desarrollar (o haber desarrollado) una ocupación laboral compleja, desde el punto de vista cognitivo.
- Localizar y disfrutar de actividades de ocio (salir a la naturaleza, jugar a las cartas, bailar, hacer gimnasia en un parque...) cultura (club de lectura o cine, teatro, poesía, coros, exposiciones de arte, etc.)
- No dejar de aprender cosas a lo largo de la vida: la vida es apasionante y las oportunidades de aprender son fascinantes.
- Practicar y aprender idiomas.
- Participar en tertulias...
Recuerda que probablemente puedes encontrar propuestas gratuitas o económicas a tu alrededor. Si no los hay, ¡organízalos tú mismo! Estás matando varios pájaros de un tiro: ejercitar tu mente, disfrutar, aumentar el contacto social, conocer gente, aprender cosas nuevas...
Si te interesa fortalecer o mejorar tu reserva cognitiva, nuestro consejo es que procures esforzarte en estar ocupado intelectualmente. Ya se sabe que siempre (e independientemente de tu edad) puedes seguir engrosando tu reserva cognitiva si realizas a diario un alto entrenamiento intelectual y físico. Una nutrida alta actividad social y, un estilo de vida saludable (alimentación, sueño, actitud positiva, propósito y sentido en la vida) también mejoran notablemente la reserva cognitiva.
Y en eso consiste también la epigenética: No solo somos lo que determinan nuestros genes, sino lo que cultivamos con nuestro estilo de vida. Y este es el gran y esperanzador descubrimiento reciente en relación con el deterioro cognitivo: Hay muchos hábitos que pueden evitar o retrasar el deterioro cognitivo y/o la aparición del Alzheimer.
Está en tus manos la calidad futura de tu cerebro y el de tus hijos si les estimulas adecuadamente y les educas en un estilo de vida saludable que dote a tu sistema de una buena reserva cognitiva.
En nuestros próximos artículos te daremos múltiples recursos útiles y de comprobada eficacia para promover un envejecimiento activo.
¿SABÍAS QUE TU CEREBRO NO SE GASTA CON EL USO? CULTIVA ESTOS HÁBITOS Y ENSÉÑASELOS A TU FAMILIA (ESTÁS AQUÍ)
LAS HORMONAS DE LA FELICIDAD: LA IMPORTANCIA DE TENER UN BUEN ESTADO DE ÁNIMO.
SER LONGEVO Y FELIZ: LA IMPORTANCIA DEL OPTIMISMO PARA UN ENVEJECIMIENTO SALUDABLE.
MANTENER TU MENTE LO MÁS ACTIVA POSIBLE PARA ENVEJECER CON SALUD.
MAYORES Y TECNOLOGÍA: MANUAL DE INSTRUCCIONES
¡No dejes de leerlos!







Comentarios