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Educación afectivo sexual para adolescentes a partir de 12 años

Aunque la educación afectivo-sexual se inicia desde la más tierna infancia, a partir de los 12 años comienza la época en la que tener una buena comunicación con los hijos parece fundamental para transmitir nuestros valores respecto a esta temática, ya que es en este momento del desarrollo cuando el interés de los jóvenes por el amor y la sexualidad es más habitual. Forma parte de los cambios que se generan en la pubertad. Por eso, su curiosidad tiene que ver con la naturaleza del ser humano y con el apego que sentimos unos hacia otros y las relaciones que establecemos, a veces para toda la vida. Parece fundamental comprender y normalizar esta curiosidad, haciendo ver a los hijos que su interés forma parte de los cambios físicos y hormonales que están experimentando.


La sexualidad así comprendida es un ámbito más en el que la familia ha de hacer prevención de una buena salud. Recuera que es la familia la responsable de tratar estos temas y transmitir sus valores personales, no la televisión o las redes. Junto a otros aspectos, como la higiene, la buena alimentación, el descanso, el deporte… el sexo puede repercutir en la salud física y emocional de los jóvenes. Por ello, otro de nuestros objetivos será que nuestros hijos a la larga tengan una salud sexual robusta y que logren ser felices en sus relaciones interpersonales íntimas.


Nos encontramos en la época de la información, y el contenido sobre las relaciones amorosas se recibe de forma diferente a cuando los padres éramos jóvenes. Es importante que aceptemos estas diferencias y nos esforcemos por transmitir valores universales que siguen presentes. Nuestro objetivo ha de ser compensar la visión que la sociedad comercial ofrece de la sexualidad, con unos modelos a veces muy físicos y despersonalizados, que poco tienen que ver con el amor entre dos personas. Es por ello que la supervisión de los padres durante la adolescencia resulta más importante. En este sentido nos parece fundamental revisar los contenidos a los que accede el adolescente, aportándole un juicio crítico sobre la información que recibe de redes sociales, películas, series, etc.



En esta época tendremos que hablar con ellos de temas que inicialmente pueden resultar incómodos, tales como salud sexual, los primeros noviazgos, la pérdida de la virginidad, los embarazos no deseados, la contracepción o las enfermedades de transmisión sexual. Aunque, como decíamos, puede resultar menos complejo si consideramos que contemplar nuestra educación en estos temas desde el plano del amor y el compromiso. Esta perspectiva nos hará entender que se trata de una labor fantástica.

En estas edades

  • Los jóvenes ya son púberes o pre-púberes y por lo empiezan a sufrir cambios físicos fruto de su desarrollo hormonal y físico.

  • A veces los límites molestan y aparecen los deseos de experimentar y probar cosas diferentes.

  • Se preocupan en mayor medida que antes de su aspecto físico, de gustar y ser gustados.

  • Algunos sienten vergüenza al interaccionar con personas de su edad del otro sexo. Desarrollan un gran sentido del ridículo, especialmente en aquellos momentos en los que las niñas ya están empezando a convertirse en preadolescentes y los niños aún son infantiles, (ellos se desarrollan algo más tarde).

  • Muchos de ellos se enamoran, tienen citas románticas y encuentros amorosos con otras personas.

  • Aparecen los primeros desengaños amorosos y enamoramientos fallidos.

  • Son capaces de ampliar la información que tienen respecto a los temas amorosos y reproductivos con su propio criterio.


Consejos prácticos

Respeta su intimidad para hablar de afecto y sexualidad, procurando no ser intrusivo. Co estas edades los hijos ya conocen cuáles son los valores y principios personales respecto al tema y muchos de ellos están lo suficientemente preparados para comprenderlos y dialogar sobre ellos. Es probable también que aparezcan algunas discrepancias, fruto de la moda, del momento social o de la influencia de sus amistades.

Cuando hables con él sobre afecto y sexualidad:


Trata de exponer las opiniones familiares sin imponerlas, abriendo paso al diálogo, la reflexión y el pensamiento crítico. Mantener una actitud impositiva o autoritaria puede generar rechazo o rebeldía, más en estas edades, por lo que deberíamos evitarla. Como decía Unamuno, “vencer no es convencer”.


No te sientas mal si tu hijo prefiere hablar de sexualidad con otras personas, además de con vosotros. En ocasiones se sienten más cómodos entre iguales o con personas de la familia con una edad cercana a ellos, (hermanos, primos…). Esto le puede ayudar a contrastar la información que recibe en casa y a desarrollar su sentido crítico.



Habla con tu hijo sobre el acto sexual como lo que es en realidad: un encuentro entre personas adultas que está íntimamente ligado con el amor y el cariño que hay entre ellos.


Explícale que las relaciones íntimas no siempre van dirigidas a crear una nueva vida, aunque exista esa posibilidad. Las relaciones íntimas también son una manera de demostrar el cariño y el amor que existe entre dos personas adultas que están enamoradas. Las familias deciden habitualmente cuándo es el momento para hacer material ese amor y traer al mundo a otro miembro de la familia. Si no es el momento, los padres son cuidadosos y responsables con sus relaciones sexuales y tomando decisiones de pareja sobre cuándo es el momento más adecuado para tener un hijo.


Dale importancia al compromiso y enséñale a valorar la implicación que supone el acto sexual para que sea capaz de comprender el daño emocional que puede suponer un desengaño sentimental tras haber consumado un vínculo tan importante con otra persona.

“El sexo es algo demasiado bonito y bueno como para ser ofrecido, usado o pensado de forma alocada o sin compromiso.” (EYRE)

Desde este prisma, hablar con los jóvenes sobre las primeras relaciones sexuales puede resultar natural si comprenden que el acto sexual va ligado a la madurez de la persona. Habla con tu hijo de la importancia de no precipitarse.


¿Cuándo es aceptable tener sexo? ¿a qué edad? ¿está bien tener sexo antes del matrimonio?

La pérdida de la virginidad, tanto en chicos como en chicas, supone una decisión importante. Anímale a reflexionar sobre ello con naturalidad. No pienses que por hablar de ello le estarás animando a tener sus primeras relaciones sexuales. Se trata de algo que muchos adolescentes ya tienen presente e incluso que comentan con sus iguales.

Conversar con tu hijo sobre la pérdida de la virginidad le dará la oportunidad de contrastar la información que tiene con la opinión de un adulto y probablemente le liberará de la “presión social” que le anima a perder la virginidad cuanto antes para convertirse en una persona madura. Indicarle que la relación es justo la contraria, (ser una persona madura y después iniciarse en las relaciones sexuales y no al revés), le puede dar alguna pista sobre el proceso y probablemente le aliviará de dicha presión.


Explícale que no es conveniente realizar el acto sexual por motivos egocéntricos. Algunos jóvenes lo hacen buscando satisfacer su curiosidad o realización personal o sencillamente como medio para obtener placer. Pero el acto sexual debería ir mucho más allá de la consecución de esos objetivos.


Refuerza el hecho de que no es obligatorio tener sexo con otras personas si emocionalmente no se está preparado para ello o no se ha encontrado aún la persona adecuada. Algunos adolescentes sí que sienten esa presión por parte del grupo de iguales o las modas sociales. Ante ella, podemos hacerles ver que tienen libertad para elegir.

Algunos jóvenes erróneamente se inician en las relaciones sexuales por motivos emocionales, tales como la necesidad de aceptación, cariño o seguridad. Seguir estas razones los puede llevar a arrepentirse o a verse inmersos en relaciones dependientes o tóxicas.


ALGUNOS MOTIVOS POR LOS QUE LOS ADOLESCENTES DESEAN REALIZAR EL ACTO SEXUAL:


- Deseos de experimentar, probar algo nuevo.

- Búsqueda de aceptación de un grupo de iguales. (Soy como los demás).

- Sentir que pertenecen a un grupo (los adolescentes) o sentirse identificado con algo que los demás hacen.

- Vanidad, (soy mayor, soy capaz de hacerlo)

- Búsqueda de aceptación de la otra persona (lo hago para que no me rechace).

- Auto-gratificación, (búsqueda de placer en mí mismo)

- AMOR Y COMPROMISO

Sin embargo, el deseo sexual, como decíamos, es algo bueno y natural, pero puede ser peligroso si no se controla adecuadamente. Habla con él sobre el deseo sexual y el valor de la espera. Los riesgos de precipitarse en las relaciones sexuales pueden llevar a una persona adolescente o poco madura a sentirse culpable o utilizado por otros, a sentirse egoístas o imprudentes y a tener la impresión de haberse dejado llevar por la pasión o la ilusión. Esto los puede llevar al arrepentimiento y a sentir incongruencia respecto a sus principios y valores personales.


¿DEBERÍA TENER UNA PAREJA O PUEDO TENER MÁS? ¿CUÁL ES EL NÚMERO ACEPTABLE DE PAREJAS QUE DEBERÍA TENER UN ADOLESCENTE?



Muchas son las dudas de los jóvenes sobre estos temas. Por ello, deberíamos hablar en familia sobre la presión social que sufren algunos jóvenes que sienten la obligación de cumplir con las expectativas de su grupo, de las modas, de las cosas que debería hacer un adolescente de su edad. Si tu hijo tiene una buena gestión personal para regular sus impulsos y tomar decisiones con cabeza, podrá tener un mayor autocontrol en el ámbito de las relaciones íntimas. La capacidad de autorregularse es útil en este aspecto, al igual que lo hace en otros aspectos de su salud, como el uso de pantallas, la ingesta de azúcares, la práctica regular de deporte…



Puede ayudar hablar con él de los problemas que puede conllevar ser promiscuo o demasiado activo sexualmente en la adolescencia: daño emocional en ellos o en los demás. Algunos adolescentes, tanto chicas como chicos, se crean mala reputación entre su círculo de iguales y esto les hace ser rechazados cuando realmente encuentran la persona adecuada para mantener una relación sentimental íntima.

​Un ejemplo de dolor emocional en los adolescentes se da cuando, después de una relación sexual, las expectativas de uno de ellos son diferentes a las del otro : “No me llamó”

Cuando los hijos son adolescentes es importante hacer algo de prevención para la salud y educarles en la responsabilidad. El ámbito sexual es una parte más de la salud y es importante cuidar nuestros órganos reproductivos para que estén saludables y sean funcionales. Hazle saber que existen ciertas enfermedades de transmisión sexual, (ETS), con efectos temporales o duraderos en el tiempo que pueden afectar a su salud. El uso de métodos anticonceptivos les puede proteger en cierta medida de contraer enfermedades, pero numerosos estudios han demostrado que los mejores medios para estar sexualmente sanos tienen que ver con la espera, la fidelidad y la elección de la pareja adecuada.

Por otro lado, es importante que los jóvenes conozcan cuáles son los modelos correctos y saludables para relacionarse íntimamente con otros, ya que es probable que se acerque el momento en que empiecen a establecer relaciones sentimentales estrechas. Les pueden surgir dudas sobre cómo comportarse de modo que se puedan relacionar adecuadamente con otras personas.


Recalca el verdadero sentido o significado que tienen los noviazgos y los encuentros sexuales entre los adolescentes, que van más allá del placer y la reproducción y no son otros que el amor, el

compromiso con una pareja. Adviértele de la importancia de que exista un vínculo afectivo y emocional.

Refuerza su autoestima y autenticidad. Ello le llevará a poder relacionarse con otros de manera saludable.


Transmítele prudencia en las relaciones íntimas. Algunos adolescentes las banalizan, cayendo en relaciones esporádicas que les pueden hacer sentirse vacíos.


Aprovecha cualquier oportunidad (noticias películas, canciones, redes…) para rechazar modelos violentos y para conversar sobre cuáles son los comportamientos sexuales aceptables e inaceptables entre los jóvenes.


Recuerda que lo que los hijos ven en las redes o en los medios de comunicación es una oportunidad estupenda para hacer comentarios y valoraciones sobre lo que nos parece apropiado o inapropiado, moral o inmoral, beneficioso o perjudicial…


Háblale de la importancia de la fidelidad en las relaciones afectivas para que pueda entender las dificultades de un mal uso de la sexualidad. Ser infiel a cualquier comporta mucho daño emocional. Dejarse llevar por el deseo inmediato es un síntoma de debilidad y conlleva daño para uno mismo y para los demás. Este es un hecho que puede comprenderse analizando situaciones y vivencias de personas a nuestro alrededor o en noticias e historias mediáticas. Frente a los deseos de infidelidad, (que pueden aparecer), es importante aprender a retrasar los deseos inmediatos que pueden llevarnos a ser infieles o interesarnos por otras personas que no son nuestra pareja. Una persona recién llegada a nuestra, (y que pueden suponer un “espejismo” por su novedad sexual), de modo que podamos tomar decisiones desde el corazón y los sentimientos.

​En el año 2020 se estrena en una cadena privada española el programa “La isla de las tentaciones”, cuyos concursantes ponen a prueba su fidelidad de pareja ante hombres y mujeres provocativos cuya misión es conseguir la ruptura sentimental de los mismos. ¿Cómo te parece de ético el papel que representan este grupo de solteros que les incitan a ser infieles?

Abordando la anticoncepción


Otro tema relevante y fundamental durante la adolescencia de los hijos es la prevención de enfermedades de transmisión sexual (ETS) y de embarazos no deseados. Es frecuente que abordar esta temática resulte incómodo para los padres, pero como en otras ocasiones, nuestra recomendación es que el tema se trate de forma transversal, aportándoles conocimientos útiles a los hijos que les ayuden a cuidar su salud sexual y general y que sean acordes al sistema de valores familiar. Algunos asuntos importantes que se deberían abordar en este ámbito son los siguientes:

  • La mejor forma de protegerse ante embarazos no deseados y enfermedades sexuales es la abstinencia.

  • El uso de preservativos y anticonceptivos no es 100% seguro para ninguno de estos problemas.

  • Existen investigaciones que recomiendan demorar las relaciones sexuales como forma de prevenir enfermedades de transmisión sexual, ya que en ciertas edades los órganos sexuales aún no están lo suficientemente maduros como para estar protegidos, principalmente en mujeres.

  • El uso de anticonceptivos hormonales tiene unas consecuencias en la salud de las mujeres que es importante valorar, ya que el cuerpo recibe una estimulación artificial de hormonas que se ha relacionado con algunas enfermedades y con la esterilidad.

En definitiva, los hijos deben entender que la anticoncepción y la prevención de ETS son una responsabilidad individual de cada joven, por lo que no deberían “delegar” en su pareja o en otros adolescentes decisiones que pueden afectar a su salud.


Hablando de pornografía

Otro tema que estará muy presente durante los años de la adolescencia es el sexo comercial y la pornografía. Respecto a ello, los hijos deberían conocer nuestra disconformidad con ese mundo y entender nuestros motivos. El uso de pornografía puede resultar contrario al desarrollo de una sexualidad saludable y fundamentada en valores. Estas son las ideas fundamentales que tu hijo adolescente debería entender sobre este mundo, que se encuentra tan al alcance de su mano.


CINCO cosas que tu hijo debería conocer sobre el porno.

  1. Existe un gran negocio alrededor del sexo comercial. Este negocio va en contra de la salud reproductiva de las personas.

  2. El porno fomenta un estilo de vida inadecuado, (muchas de las personas que participan en la pornografía son explotadas).

  3. La pornografía muestra una imagen del sexo que no es real, sino artificial, comercial e impersonal. De ella podemos aprender modelos inadecuados de relacionarnos en la intimidad con otras personas. Se trata de un mundo ficticio, en el que no hay sitio para el amor personal y verdadero.

  4. El porno puede contener comportamientos amorales, como la violencia, el abuso o el no consentimiento en las relaciones sexuales. Además, el porno ofrece en ocasiones una imagen denigrada de la mujer.

  5. Visionar porno a la larga nos hace infelices. Nos hace creer que obtener una gratificación inmediata nos hará más felices, cuando en realidad nos puede hacer adictos. El porno puede ser un atajo para la excitación, pero nos aleja de la autopista emocional de conectar y compartir con otra persona.



RECURSOS ÚTILES EN ESTA EDAD

STYNES Y. (2021) ¡Hola consentimiento!, Editorial Liana. Dirigido a adolescentes, el libro trata sobre la importancia y la capacidad de tomar decisiones asertivas no solo en el ámbito de las relaciones afectivas, sino en muchos otros ámbitos de la vida, aportando fórmulas sobre cómo hacerlo. A partir de 12 años. Más información: ¡Hola, consentimiento! - Liana Editorial



MAYLE, P. y ROBINS, A. ¿Qué me está pasando? Editorial Maeva Young. A través de ilustraciones, analiza los cambios físicos y psicológicos de la edad adolescente, dando respuesta a la inquietudes más habituales. Más información: Ediciones Maeva - Álbumes ilustrados - ¿Qué me está pasando?




Libros que tratan los cambios producidos por la pubertad temprana en niños y niñas con un enfoque didáctico y orientado a la higiene y la salud. Más información: ENCUENTRA MÁS RECURSOS AQUÍ.



RECUERDA

La educación afectivo y sexual de los hijos es una faceta más de la compleja y hermosa tarea de educar en valores. El objetivo de las familias en este aspecto debería relacionarse con la comprensión de las relaciones íntimas como una manera de expresar el amor de pareja, como una forma más del afecto entre dos personas adultas. Una manera mágica de encuentro que puede dar lugar a la creación de otro ser humano.

A veces, la información que reciben los hijos de la sociedad puede estar influida por intereses políticos o comerciales que poco tienen que ver con la verdadera naturaleza humana respecto a las relaciones personales. Como decíamos en las líneas anteriores, estamos hechos de apego y amor, esa es nuestra verdadera naturaleza.

Los jóvenes son fruto del contexto familiar y social en el que crecen. Educar en todos estos aspectos desde la familia nos da la oportunidad de formarles de modo que puedan alcanzar unas relaciones personales plenas y valiosas que les lleven a ser felices.


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