top of page

El miedo y la ansiedad en la crianza: cómo afectan al bienestar familiar

  • hace 10 horas
  • 6 Min. de lectura

Como influye el miedo y la ansiedad en la buena crianza. Diferencia entre el miedo y la ansiedad. Y cómo afectan uno y otro al bienestar personal, a la pareja y a la familia.


Madre hablando con su hijo

Es muy normal y frecuente la preocupación de que a los hijos les pueda pasar algo. Desde que son bebes hasta cumplida  la adolescencia. 


Convertirse en padre o madre implica una transformación profunda del cerebro y de la vida emocional. Uno de los cambios más universales es la aparición de una mayor sensibilidad al peligro y una preocupación más intensa por la seguridad del hijo.

Esto no es un defecto, sino una adaptación biológica. Desde el punto de vista evolutivo, los padres que percibían mejor los riesgos protegían mejor a sus hijos, aumentando sus probabilidades de supervivencia

El problema no es el miedo en sí.

El problema aparece cuando el miedo se vuelve excesivo, persistente o desproporcionado, y comienza a interferir en la crianza, en la relación con el hijo, en la relación de pareja y en el bienestar personal por lo que es bueno conocerlos y aprender a superarlos.


El miedo y la ansiedad en la crianza.  Cuando el amor se mezcla con el temor


  1. Qué es el miedo y qué es la ansiedad


    Aunque se usan como sinónimos, no son exactamente lo mismo.


    1. El miedo es la reacción ante un peligro real e inmediato

      El miedo es una emoción básica, universal y adaptativa. Aparece cuando percibimos una amenaza concreta.


      Ejemplos en la crianza:

      • Ver que el bebé se acerca a una escalera.

      • Que el niño desaparezca momentáneamente en un parque.

      • Que el adolescente llegue tarde por la noche.


      El miedo es útil porque activa mecanismos de protección.


      Funciones positivas del miedo:

      • Aumenta la vigilancia

      • Permite anticipar riesgos

      • Reaccionar más rápidamente ante un peligro real.

      • Favorece  la preparación  de acciones protectoras

      • Es una emoción necesaria y saludable que nos permite proteger al 


      Sin miedo, la crianza podría ser negligente.


    2. La ansiedad es la anticipación de un peligro futuro o imaginado

      La ansiedad es diferente. Es una emoción orientada al futuro. No responde a un peligro real presente, sino a la posibilidad de que algo malo ocurra. Es una emoción caracterizada por sentimientos de tensión, pensamientos de preocupación y que puede dar  lugar a cambios físicos como aumento de la presión arterial.


      Ejemplos frecuentes:

      • “¿Y si deja de respirar mientras duerme?”

      • “¿Y si se cae y se hace daño grave?”

      • “¿Y si se junta con malas compañías?”

      • “¿Y si fracasa en la vida?”


      La ansiedad es útil en pequeñas dosis, pero perjudicial cuando es excesiva o constante.


  2. Por qué los padres experimentan miedo intenso por sus hijos


    Es una consecuencia directa del vínculo afectivo.


    Desde el punto de vista biológico, el cerebro parental se reorganiza para priorizar la protección del hijo. Se activan especialmente:

    • La amígdala (detección de amenazas)

    • El sistema de apego

    • Los circuitos de vigilancia


    Cuanto mayor es el amor, mayor es la vulnerabilidad emocional.

    Pero como decía el psiquiatra John Bowlby, creador de la teoría del apego:

    Amar profundamente es aceptar la posibilidad de perder.”


  3. Cuando el miedo es equilibrado tiene efectos positivos


    El miedo moderado favorece una buena crianza:

    • Mayor atención a las necesidades del hijo

    • Prevención de riesgos reales

    • Protección adecuada

    • Implicación parental


    Los hijos de padres atentos pero emocionalmente estables desarrollan lo que Bowlby denominó apego seguro (Bowlby, 1988).


    El niño percibe seguridad y cuidado y desarrolla el apego seguro .


  4. Cuando el miedo es excesivo tiene  efectos negativos en la relación con los hijos

    Cuando el miedo es frecuente, intenso o desproporcionado, puede alterar una buena crianza dando lugar a:


    1. Sobreprotección

      El padre o madre intenta eliminar todos los riesgos. Esto por desgracia es imposible.

      Conductas típicas:

      • No dejar que el niño explore

      • Intervenir constantemente

      • Evitar cualquier situación nueva

      • Resolver todos los problemas por el hijo


      Consecuencias:


      El niño no desarrolla autonomía ni confianza.

      Le estamos enseñando que: “El mundo es un lugar lleno de peligros” y que “yo no soy capaz.”

      Esto  además de aumentar el riesgo de ansiedad infantil, recorta  las posibilidades de crecimiento y de resiliencia.


    2. Transmisión emocional del miedo al propio niño.

      Los niños perciben el estado emocional de los padres, incluso sin palabras.

      El cerebro infantil es especialmente sensible a las señales emocionales.

      Si el padre vive en alerta constante, el niño aprende que el mundo es inseguro.

      Esto puede generar:

      • Niños inseguros

      • Niños ansiosos

      • Niños dependientes

      • Baja tolerancia a la frustración.


    3. Inhibición del desarrollo

      El desarrollo psicológico requiere exposición gradual a retos.

      Sin esa exposición, el sistema nervioso no aprende a regular el miedo.

      La evitación mantiene la ansiedad y el miedo patológico.

      Es uno de los mecanismos más importante en psicología clínica.

      El miedo no se supera evitándolo. La única forma de superar un miedo es:

      “Afrontando aquello que temes y que no encierra un peligro real, poco a poco pero llevando al miedo como compañero de viaje. No esperes a que se te pase el miedo para hacer algo, porque lo que haces es evitarlo y por lo tanto alimentarlo y engordarlo.”


      Y no olvides que la vida tiene un componente de adversidad, de problemas, de dificultades, de dolor, que no les puedes evitar, pero si les puedes ayudar a enfrentarlo, manejarlo, perderle el miedo y haciéndose cada vez más resistentes ante las dificultades y más competente en su manejo. Lo que a su vez ayuda a la estabilidad emocional y la felicidad.


  5. Cómo influye en la adolescencia

    En la adolescencia, el miedo parental excesivo puede provocar:

    Dos reacciones posibles

    a). Dependencia excesiva: El adolescente no desarrolla  su autonomía.

    b). Rebeldía intensa: El adolescente lucha por liberarse del control.

    En ambos casos, la relación se deteriora.


    Padre regañanado a sus hijos, madre proeocupada
  6. Cómo influye en la relación de pareja

    La ansiedad parental afecta directamente a la pareja.

    Puede provocar:


    1. Conflictos entre los padres

      La ansiedad parental puede afectar significativamente la relación de pareja.

      Puede producir:

      • conflictos sobre la educación del hijo

      • discrepancias en el nivel de control

      • desgaste emocional

      • reducción de la intimidad


      Especialmente si uno es más ansioso que el otro.

      Ejemplo típico:

      • Uno quiere proteger más

      • El otro quiere fomentar la autonomía


      Esto genera discusiones frecuentes.

      Investigaciones muestran que el estrés parental es uno de los principales factores de deterioro de la satisfacción conyugal.


    2. Desplazamiento de la atención

      Los padres miedosos centran toda su energía emocional en el hijo.

      La pareja queda relegada y se descuida.

      Ello hace que se debilite el vínculo conyugal.


    3. Contagio del miedo o ansiedad. 

      La ansiedad es contagiosa y puede crear un clima familiar de tensión.


  7. ¿Cómo influye en el bienestar personal del padre o la madre?

    El miedo excesivo tiene consecuencias importantes.

    1. Cansancio emocional

      La vigilancia constante es agotadora.

      El sistema nervioso permanece activado y no se relaja y no descansas.


    2. Hipervigilancia

      El padre o la madre puede llegar a un estado de alerta permanente, teniendo dificultades para relajarse, con todas las consecuencias que ello puede acarrear: dificultades para dormir, irritabilidad, magnificación de situaciones y de pequeños conflictos familiares, dificultades para el desempeño del trabajo... etc.


    3. Rumiación mental y obsesiones,

      Los pensamientos repetitivos, a lo largo del día, sobre posibles peligros pueden llevar a dificultades de concentración y desatención de aspectos importantes de la vida cotidiana.

      Ejemplo:“¿Y si le pasa algo?”


    4. Pérdida de calidad de vida

      Y poco a poco se va perdiendo la habilidad para disfrutar de todo lo positivo que la vida nos ofrece cada día y de este modo el presente queda eclipsado por el miedo al futuro. Esto a su vez puede favorecer cierta depresión.

  8. La paradoja central: el miedo excesivo puede perjudicar aquello que intentas proteger

    Tu miedo busca proteger a tu hijo.


    Pero cuando es excesivo, puede:

    • Limitar su desarrollo

    • Transmitir inseguridad

    • Debilitar su autonomía

    • Aumentar su ansiedad futura


    El objetivo no es eliminar el miedo.

    Es regularlo.


  9. Qué caracteriza a un miedo sano en la crianza


    El miedo sano es:

    • Proporcional

    • Flexible

    • Realista

    • Compatible con la autonomía del hijo

    Te permite proteger sin impedir el crecimiento.


  10. Qué caracteriza a un miedo excesivo

    El miedo es problemático cuando es:

    • Frecuente

    • Intenso

    • Desproporcionado

    • Difícil de controlar

    • Basado en posibilidades remotas

    • Priva a tu hijo de experiencias adecuadas y enriquecedoras.

    • Interfiere en la vida cotidiana

    • Interfiere con tu bienestar, el de tu pareja y la familia.

    • Da lugar a discusiones en la pareja.


  11. Qué ayuda a los hijos a desarrollar seguridad

    • Paradójicamente, no es la ausencia de riesgos.

    • Es la presencia de padres tranquilos y confiados.

    • El niño necesita sentir:“Estoy protegido” pero  también “Soy capaz”Ambos mensajes son esenciales.

    • Y la práctica cotidiana de autonomía e independencia según su edad.


  12. La crianza equilibrada y saludable consiste en   proteger sin impedir crecer

    • El objetivo no es eliminar el miedo.

    • Es evitar que el miedo dirija la crianza.

    • El amor protege.

    • El miedo excesivo limita.

    • La confianza desarrolla.

Recuerda qué es importante 
> Los hijos no necesitan padres sin miedo.
> Necesitan padres que no actúen guiados por el miedo.
> La seguridad del niño no nace de la ausencia de riesgos.
> Nace de la confianza que percibe en sus padres y de aprender a ir poco a poco superando pequeños miedos por sí mismo.

Y de ir experimentando poco a poco, pequeñas dificultades acordes a su edad y guiado por ti, para adquirir fortaleza y resiliencia. 


Si tú también sufres miedos, proponte superar un pequeño miedo diario e ir afrontándolos poco a poco.


No dejes de leer nuestras guías:



Comentarios


Echa un vistazo a nuestras últimas entradas

Logo Educamos Final editado
  • Whatsapp
  • Youtube
  • Facebook
  • Instagram

AVISO LEGAL

Copyright (c) 2022 Educamos en Familia

Nos reservamos todos los derechos

El material facilitado por esta Fundación es gratuito para información de los padres y educadores interesados. Está autorizada su reproducción y difusión por personas y entidades sin ánimo de lucro siempre que no se modifique el texto y se haga constar, como fuente, el nombre de esta Fundación.

¡Gracias por tu mensaje!

bottom of page