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Esfuerzo y responsabilidad: ¿qué entendemos por estos valores?

Actualizado: jun 30


Este artículo es el primero de una serie que trata el tema del esfuerzo y la responsabilidad. Nuestro objetivo es poder brindarte una guía en la que encuentres respuesta a las preguntas que te pueden surgir a la hora de educar en este valor, pautas sobre cómo cultivarlo y recursos prácticos en los que te puedes apoyar.

1. Esfuerzo y responsabilidad: ¿qué entendemos por estos valores? (estás aquí)

2. ¿Cómo cultivar y ser ejemplo de esfuerzo y responsabilidad como padre o madre?

3. Esfuerzo y responsabilidad: Propuestas prácticas para menores de 6 años

4. Esfuerzo y responsabilidad: Propuestas prácticas para niños de 6 a 12 años

5. Esfuerzo y responsabilidad: Propuestas prácticas para adolescentes

Si te interesa puedes descargarte la Guía Completa o leer cada uno de los artículos.

¿Qué es esfuerzo?

El esfuerzo es la capacidad que tenemos las personas para realizar tareas que pueden requerir voluntad, resultar aburridas, largas o complejas, pero que nos ayudan a perseguir nuestros objetivos.

Una persona con buena capacidad de esfuerzo o perseverante es capaz de superar la pereza y renunciar a la gratificación o la comodidad del momento, con el fin de perseguir un fin mayor. No se desanima ante los posibles obstáculos que puedan surgir.

Muchos creadores, investigadores y pensadores conocidos se han distinguido a lo largo de la historia por haber desarrollado esta capacidad para el esfuerzo y la perseverancia.

¿Qué es responsabilidad?

La responsabilidad tiene mucho que ver con el esfuerzo. Consiste en ser capaz de cumplir las normas y deberes de forma voluntaria.

Ser responsable implica procurar el cumplimiento de las obligaciones personales por decisión o iniciativa propia, pese a que ello conlleve en ocasiones un esfuerzo.

"La responsabilidad es también la capacidad para asumir las consecuencias de nuestros actos y responder por ellos."

¿Por qué es importante enseñar a nuestros hijos dicho valor?

Según los expertos, la tenacidad y responsabilidad comportan numerosas ventajas:

  • Los niños con una buena capacidad de esfuerzo tendrán más posibilidades de alcanzar sus objetivos en la vida, ya que estarán entrenados para insistir, a pesar de las adversidades, en el cumplimiento de las tareas necesarias para alcanzar sus metas. Esto les hará sentir más eficaces y por lo tanto tendrán más aspiraciones.

  • Aprenderán a valorar aquello que tienen, pues considerarán el esfuerzo que ha supuesto conseguirlo.

  • Tendrán una mayor tolerancia a la frustración. Tolerarán y aceptarán el fracaso, entendiéndolo como una manera más de aprendizaje. Su tolerancia les ayudará a aprender de los errores, madurar y fortalecerse.

  • Desarrollarán en mayor medida su potencial y su talento.

  • Serán consumidores responsables, llevarán hábitos saludables... a pesar

  • del esfuerzo que ello conlleve.

  • Tendrán una autoestima más robusta, pues su capacidad de esfuerzo y

  • responsabilidad les hará sentirse más seguros de sí mismos, alcanzar sus metas con más facilidad y sentirse más capaces de plantearse nuevos retos. Se sentirán útiles, y por lo tanto más felices.

¿Por qué los niños con estas cualidades tendrán mayor probabilidad de alcanzar con éxito sus objetivos y desarrollarse al máximo?

Numerosos estudios sobre la creatividad y el talento humano demuestran que detrás de las personas con estas destrezas existe un gran esfuerzo y mucha autodisciplina. El psicólogo Ericsson estableció la “regla de las 10.000 horas”, indicando que, para ser un gran experto en una materia (música, matemáticas, deporte...), era necesario realizar al menos 10.000 horas de práctica deliberada. Esta indicación supone que el desarrollo de uno de esos talentos implicaría unas dos horas de trabajo diarias durante diez años, lo que supone mucho esfuerzo, persistencia y motivación.

"El talento y la genialidad parecen estar más relacionados con la práctica y el aprendizaje que con las cualidades y dones innatos."

Si bien es cierto que una buena dosis de talento natural puede ayudar, las personas que han conseguido realizarse o cumplir sus sueños entrenan sus capacidades a diario, practican sus destrezas con intensidad, de forma constante y persistente. A todos nos puede venir a la memoria algún ejemplo de grandes deportistas, músicos o personas influyentes cuyo éxito se fundamenta principalmente en el esfuerzo. Estos ídolos pueden ser un ejemplo para nuestros hijos. No es difícil encontrar tampoco algún caso contrario: personas con un gran talento natural que no ha llegado a alcanzar sus objetivos por falta de esfuerzo y autodisciplina.

El conocido inventor Thomas Edison decía: “Ninguno de mis inventos llegó por accidente. Yo veo una necesidad interesante que necesita satisfacerse y hago una prueba detrás de otra hasta que sale. El resultado del éxito es uno por ciento de inspiración (talento) y noventa y nueve por ciento de transpiración, (sudor)”. Las investigaciones corroboran esta idea. Aprender de los errores y no abandonar nuestros proyectos cuando aparecen dificultades, nos ayuda a alcanzar nuestros sueños.

Por otro lado, los niños con el valor del esfuerzo tendrán, en general, mayor capacidad para el autocontrol. La capacidad para controlarse y regularse será una garantía para su comportamiento responsable. Como ejemplo, te sugerimos que veas este ilustrativo experimento sobre el autocontrol en los niños, conocido como el “test del marshmallow”. En él se les pide que esperen unos minutos sin comer la golosina y así obtener como premio una segunda. El “experimento” nos muestra las diferencias entre niños a la hora de esforzarse, aunque sea a cambio de una doble recompensa.

¿Cómo adquieren los niños estas cualidades?

El esfuerzo y la responsabilidad son valores que se adquieren de forma progresiva. Los expertos recomiendan que se comiencen a entrenar desde que los hijos son pequeños. Al principio los premios a las buenas conductas y al esfuerzo tendrán que ser externos, por lo que los padres tendréis que felicitar y premiar cada pequeño comportamiento de responsabilidad que apreciéis en sus hijos. No es necesario que lo hagas con premios materiales. Un pequeño reconocimiento, una sonrisa o un beso, pueden ser altamente poderosos. Luego, comprobarán por si mismos las ventajas de esforzarse, saboreando los logros.

"Lo que con mucho trabajo se adquiere, más se ama."

Aristoteles

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