Valentía y pensamiento crítico: Propuestas prácticas para menores de 6 años

Actualizado: 10 de jul de 2020


¿Cómo explicar este valor?

Los niños de esta edad pueden entender la valentía como la capacidad de superar sus miedos concretos, (miedo a estar solos o a la oscuridad, miedo a las sensaciones físicas intensas de las atracciones de feria, miedo los seres imaginarios o a lo desconocido).

Ser valiente es:

✓ Explorar el entorno en presencia de un adulto.

✓ Adquirir autonomía de forma progresiva y acorde a la edad.

✓ Enfrentarse a lo desconocido: hablar con otros niños que no conoce, ir asitios nuevos para él.

✓ Atreverse a hacer cosas nuevas.

Puedes inculcar a tu hijo el valor de la valentía en muchas situaciones cotidianas propias de las edades tempranas: una revisión médica, a una actividad o sensación física intensa, su primer día de colegio, contextos con mucho ruido o personas, cuando tiene que conocer amigos nuevos en su lugar de vacaciones...

Propuestas prácticas relacionadas con la valentía

✓ Respeta las actividades que elige y sabe hacer por sí solo, ya que su práctica le dará autonomía, destreza y seguridad en sí mismo para “atreverse” a realizar otras actividades él solo.

Refuerza sus acciones valientes. Habla con tu hijo de sus acciones de valentía, por simbólicas que sean. Esto ayudará a consolidar su capacidad de sacrificio y empatía. Veamos un ejemplo. Muchos padres prefieren decir a los niños que un sencillo análisis de sangre no les va a doler, pero para los más pequeños puede ser una situación muy estresante. ¿Qué otra alternativa tenemos? Podemos indicarles que les dolerá un poco y que es normal que tengan miedo. También pueden ayudarles la práctica de algún recurso personal, como realizar una respiración pausada o practicar algo de relajación. Felicitarles después por su actitud valiente al enfrentarse a la prueba resultará muy reforzador para ellos. Además, que el niño se vea como una persona valiente le hará sentir más seguro.

Verbaliza tu satisfacción. Valora sus progresos: “estoy muy orgulloso de ti por haberlo hecho. Te costó hacerlo, pero fuiste muy valiente ya que sabías que era tu obligación”. Relativiza sus fracasos utilizando la palabra “todavía”: “no puedes hacerlo solo todavía, pero lo estás intentando”.

Anímale a probar cosas nuevas. Trata de que vaya consiguiendo nuevos objetivos. Hazle propuestas progresivas del tipo, “¿te atreverías a ir un poco más allá en esta actividad?”, “te propongo que pruebes tú solo. Yo estaré aquí para apoyarte. ¿cómo lo ves?”.

Narra historias de familia: relatos desde el ejemplo concreto. Te proponemos un ejemplo. “Recuerdo cuando era pequeño y tenía miedo de quitarme los ruedines de la bicicleta. La sensación me invadía. Sin embargo, yo quería correr, pedalear tan rápido como los niños mayores. Estuve ensayando mucho tiempo de la mano de mis padres, e incluso alguna vez me caí. Pero al final lo conseguí. Estaba preparado para quitarme los ruedines. Y ese verano la sensación de libertad fue maravillosa”.

Propuestas prácticas relacionadas con el pensamiento crítico

Recuerda que esta habilidad está muy relacionada con la educación en valores en general, pues ayuda a los niños a saber qué es lo correcto. Particularmente, es fundamental para el hábito de la valentía ya que nos ayuda a decidir cuáles son nuestros objetivos nobles. A continuación tienes algunas sugerencias para estas edades:

Facilita que practique el juego imaginativo. En estas edades los niños utilizan el juego simbólico, (solos o en compañía de otros niños) para desarrollar múltiples destrezas, entre ellas el lenguaje y el pensamiento. A través del juego reproducen momentos de la vida real, ensayan situaciones, imitan el comportamiento de los adultos, e incluso practican la resolución de conflictos con otros niños u objetos imaginarios. Todo esto favorece el desarrollo intelectual y les prepara para una toma de decisiones más adecuada.

Observa su juego, está desarrollando su mente. Mírale jugar y habla luego sobre el mismo, preguntándole con curiosidad: ¿Por qué el dragón salvó finalmente a la princesa? ¿Qué piensas tú que le llevó a hacer eso? Conversa con él sobre sus temas de juego, deslizando pequeñas lecciones de cómo actuar correctamente.