Valentía y pensamiento crítico: ¿qué son?

Actualizado: 10 de jul de 2020


Este artículo es el primero de una serie que trata el tema de la valentía y el pensamiento crítico. Nuestro objetivo es poder brindarte una guía en la que encuentres respuesta a las preguntas que te pueden surgir a la hora de educar en este valor, pautas sobre cómo cultivarlo y recursos prácticos en los que te puedes apoyar.

1. Valentía y pensamiento crítico: ¿qué son? (estás aquí)

2. ¿Cómo educar en valentía y pensamiento crítico desde el ejemplo?

3. Valentía y pensamiento crítico: Propuestas prácticas para menores de 6 años

4. Valentía y pensamiento crítico: Propuestas prácticas para niños de 6 a 12 años

5. Valentía y pensamiento crítico: Propuestas prácticas para adolescentes

Si te interesa puedes descargarte la Guía Completa o leer cada uno de los artículos.

¿Qué entendemos por valentía y pensamiento crítico?

La valentía es la capacidad que tiene una persona para perseguir una meta importante y significativa (para sí misma o para su entorno) pese a que ello implique asumir un riesgo personal para alcanzar ese objetivo.

Aunque es una habilidad más general, el pensamiento crítico tiene mucho que ver con la valentía, ya que la persona valiente rara vez actúa por impulso. La persona valiente toma la decisión de perseguir su meta voluntariamente. Lo hace tras un proceso de reflexión y análisis, tras comprender que el objetivo noble que persigue es más importante que sus sacrificios personales.

En este sentido, lo contrario de la valentía no es la cobardía, sino la conformidad. Valentía no significa no tener miedo. Ser valiente es tener miedo y hacer lo correcto de todos modos. Cuando hablamos de valentía para perseguir objetivos nobles nos referimos siempre a metas que supongan un bienestar para uno mismo y para los demás y su entorno.

Una persona valiente es capaz de:

✓ Identificar un objetivo noble, algo universalmente importante.

✓ Analizar su riesgo personal, sus miedos y preocupaciones.

✓ Tomar la decisión más adecuada en función a sus principios y valores.

En este proceso, su capacidad de juicio crítico es fundamental. También el coraje, es decir, la cualidad de resistir al impulso de abandonar y esforzarse para continuar con el objetivo.

¿Por qué es importante enseñar a nuestros hijos dicho valor?

Cuando pensamos en alguien valiente nos imaginamos situaciones de emergencia, en las que alguien se sacrifica, salva la vida a otra persona o evita una catástrofe gracias a una actuación rápida, correcta y justa. Aunque esto también es valentía, el valor no solamente se relaciona con las emergencias. También tiene mucho que ver con la vida cotidiana: Ser valiente es denunciar una injusticia, asumiendo los riesgos. Ser valiente es reconocer un error, disculparse y ser capaz de hablar con un amigo tras un contratiempo. Ser valiente es saber decir que no a una situación que no nos gusta. Ser valiente es incluso pedir ayuda cuando realmente se necesita.

Es importante que nuestros hijos desarrollen este valor por muchos motivos: