Respeto: propuestas prácticas para menores de 6 años

Actualizado: 10 de jul de 2020


¿Cómo explicar el valor?

Para que vuestros hijos entiendan qué es el respeto podéis darles una explicación sencilla acompañada de ejemplos de su vida cotidiana que les ayude a comprenderlo.

Por ejemplo, ¿qué pasa si mordemos a otro niño cuando estamos enfadados? ¿Le gusta? No, porque le hacemos daño, le duele y no le estamos respetando. A nosotros también nos dolería si nos lo hiciesen. Respetar a los demás es tratarles bien y no hacerles daño. El respeto también es cuidar el lugar en que vivimos, cuidar nuestras cosas y las de los demás. Si rompemos el juguete de otro niño, no estamos respetando sus cosas.

Tenemos respeto, por ejemplo, cuando hablamos bien a papá y mamá (les pedimos las cosas por favor, damos las gracias, no les pegamos ni gritamos, etc.) o cuando cuidamos nuestras cosas y las de los demás: juguetes, libros, lápices, ropa, etc.

Respeto: propuestas prácticas para menores de 6 años

El desarrollo de la empatía y las habilidades de comunicación en el niño son requisitos importantes para aprender a ser respetuoso. Realiza actividades que ayuden al niño a comunicar sus emociones y a entender los sentimientos y necesidades del otro. Ello influirá positivamente en su capacidad para respetar. En nuestra web puedes encontrar algunos artículos y guías que te pueden ayudar.

1. El respeto en el día a día

No hay mejor forma de que nuestros hijos aprendan el valor del respeto, que practicándolo en su vida diaria. ¿Cómo? Podéis enseñarles los comportamientos que son respetuosos y que nos ayudan a convivir mejor.

Por ejemplo:

- Pedimos las cosas por favor y damos las gracias.

- No pedimos las cosas gritando, no insultamos ni hacemos burla.

- Pedimos permiso antes de coger algo. No hurgamos en el bolso de mamá ni le cogemos el móvil sin permiso.

- Aprendemos a esperar: Cuando mamá o papá están ocupados (p.ej. hablando por teléfono) no interrumpimos y esperamos a que terminen de hablar.

- Recogemos los juguetes, ordenamos, guardamos las cosas con cuidado.

- Tiramos los papales a la papelera. Si se nos caen al suelo, los recogemos.

- Tratamos con cuidado las pertenencias de otros: sus juguetes, materiales, etc.

- Pintamos en una hoja o cuaderno, no en el suelo ni las paredes.

- Tratamos a las plantas y animales con cuidado y cariño. No arrancamos hojas ni ramas, no pisamos a los bichitos, etc.

Puede ser también muy interesante reflexionar con ellos, comentar y situaciones y hacerse preguntas sobre los comportamientos que tenemos.

2. La hoja compartida

A través de esta actividad ayudaremos a nuestro hijo a comprender la importancia de respetar el espacio de los demás, a observar, comunicarse y trabajar en equipo. La actividad consiste en situar en el centro de la mesa un folio o cartulina en blanco. Todos los miembros de la familia comenzarán a pintar libremente sobre ésta a la vez. Se pueden dibujar líneas y formas, o hacer un dibujo concreto.

Es recomendable realizarlo en silencio o con música de fondo y comunicaros solo a través de miradas, gestos o trazos.

Durante la actividad es interesante observar qué sucede: si alguien ocupa gran parte de la hoja y resta espacio a los demás, si alguien no atreve a dibujar y ocupar espacio, si se genera tensión o armonía, competición o cooperación, si se convierte en un dibujo compartido, si se comparten miradas, sonrisas, etc. Al terminar, hablad por turnos sobre cómo se ha sentido cada uno y qué es lo que más le ha llamado la atención del proceso o de la obra final. Podéis realizar este ejercicio con regularidad y valorar si hay cambios en la actitud de padres e hijos y valorar también la evolución del contenido de los dibujos a lo largo del tiempo.

3. Soy naturaleza, juego sensorial

Actividad útil para ayudar a que los niños perciban el mundo que les rodea como algo cercano que forme parte de su realidad, y no como algo abstracto alejado de su mundo. Esto contribuirá a que tengan en cuenta el medio ambiente y lo respeten.

El juego consiste en imitar elementos de la naturaleza, plantas o animales. Cada uno de vosotros tendrá que adivinar qué está imitando el otro. Por ejemplo: imitar con el cuerpo y la voz el sonido del viento, las ramas de los árboles agitadas por el viento, la lluvia, un río, representar cómo crece un árbol desde que es semilla hasta que crece y florece, imitar el movimiento de animales (un gato, serpiente, tortuga, caracol, delfín, etc.).

4. Contemplación y juego en la naturaleza

Para que nuestros hijos aprendan a valorar y respetar la naturaleza, es importante fomentar desde sus primeros años de vida el contacto con esta. Para ello podéis ir de excursión a entornos naturales en los que los niños puedan jugar en contacto directo con sus elementos: árboles, tierra, piedras, agua… Además, invitarles a contemplar el mar, un bosque, los animales, una puesta de sol, acerca a los niños a la naturaleza y despierta en ellos su sensibilidad hacia la belleza que nos rodea.

5. Cuentos para promover el respeto