¿Qué entendemos por respeto y por qué es tan importante?

Actualizado: 10 de jul de 2020


Este artículo es el primero de una serie que trata el tema del respeto. Nuestro objetivo es poder brindarte una guía en la que encuentres respuesta a las preguntas que te pueden surgir a la hora de educar en este valor, pautas sobre cómo cultivarlo y recursos prácticos en los que te puedes apoyar.

1. ¿Qué entendemos por respeto? (estás aquí)

2. ¿Cómo educar en el valor del respeto desde el ejemplo?

3. Mi hijo me falta al respeto ¿Qué puedo hacer?

4. Respeto: propuestas prácticas para menores de 6 años

5. Respeto: propuestas prácticas para niños de 6 a 12 años

6. Respeto: propuestas prácticas para adolescentes

Si te interesa puedes descargarte la Guía Completa o leer cada uno de los artículos.

¿Qué entendemos por respeto?

El respeto abarca todas las áreas de nuestra vida, e incluye: el respeto hacia nosotros mismos, respeto hacia todas las personas independientemente de su condición, respeto a los padres, a los profesores, a los mayores, respeto hacia las leyes y normas sociales y a las personas que velan por su cumplimiento, respeto hacia los bienes de la comunidad, y respeto por la vida, la naturaleza y los animales.

Gracias al respeto y al reconocimiento mutuo de derechos cultivamos relaciones sanas y enriquecedoras, que son la base de una convivencia amable y pacífica.

Veamos detalladamente algunas de las dimensiones del respeto.

✓ El respeto hacia los padres y profesores

Las faltas de respeto de los niños hacia los adultos han aumentado en las últimas décadas y cada vez preocupan más a familias, profesores y al conjunto de la sociedad. Algunas fuentes indican que la violencia física y verbal de hijos a padres, ha aumentado en los últimos años. La situación de los docentes no es muy diferente. Retar, insultar, humillar o incluso agredir a los profesores se ha convertido en un comportamiento relativamente frecuente.

La relación entre el respeto que los niños demuestran hacia sus padres y el que muestran hacia sus profesores, es muy estrecha. En los hogares en los que los padres educan a sus hijos en el respeto y valoran la labor del docente delante de sus hijos, estos tienden a respetar más a sus profesores.

Sin embargo, si desde casa se desacredita la autoridad del profesor, los niños se sentirán con autoridad para cuestionarle y desafiarle. Dada la situación, parece necesario replantearnos qué modelo educativo que ofrecemos a los niños, y qué aspectos son fundamentales para inculcar el respeto desde el ámbito familiar.

✓ El respeto a los ancianos

El respeto a nuestros mayores es también un tema de vital importancia. A través del tiempo y en las civilizaciones más antiguas, el papel del anciano en la sociedad ha sido clave para el progreso gracias a su experiencia y sabiduría. Pero en la actualidad, las prisas, el estrés y el materialismo e individualismo propio de esta sociedad, mantienen a muchos ancianos marginados e ignorados, haciéndoles sentir aparentemente inútiles y una carga para sus familiares. Tampoco podemos olvidar que los ancianos se pueden sentir más vulnerables debido a enfermedades o al deterioro físico y mental, llegando a sentirse una carga para los demás por no ser “productivos”.

Sin embargo, hay algo que no han perdido nuestros mayores: su capacidad dar y recibir afecto y amor. Su necesidad de cariño y atención es tanta o más que en etapas anteriores de su vida. Las personas ancianas necesitan sentirse escuchadas, valoradas y tenidas en cuenta. De la misma forma en que es hermoso llegar a este mundo con amor, también debería serlo marcharnos sintiendo el profundo cariño de quiénes nos acompañen hasta el último día. Comprender esto nos hará más compasivos y respetuosos con los ancianos, pues no hay mayor acto de respeto y compasión, que acompañar y cuidar la vida con paciencia y amor, hasta el final.

Hoy en día es más necesario que nunca crear una cultura de la familia en la que se trate con afecto y consideración a los abuelos, y en la que se valore y dignifique a las personas mayores en nuestra sociedad. Una cultura en la que la palabra “viejo” no se utilice como insulto, sino que represente la dignidad del que es portador de experiencia y conocimiento.

“Hoy día el reto es construir un mundo que responda igual de bien a las necesidades de los ancianos como a las de los jóvenes”

Laura L. Carstensen

✓ El respeto a la diversidad

Aprender a aceptar las diferencias y comprender que estas nos enriquecen es también una de las labores de la educación en el respeto. Si nuestros hijos entienden que todas las personas somos igualmente valiosas independientemente de nuestra cultura, origen social, religión, orientación sexual o condición física y mental, se comportarán con respeto y consideración con todas ellas.

Los niños no nacen con prejuicios. No discriminan ni les importa el origen de otro niño, su cultura, o sus capacidades. Sin embargo, pueden adquirir de su entorno prejuicios que les lleven a discriminar o infravalorar a otros niños por considerarles diferentes. Por el contrario, un entorno abierto y respetuoso con las diferencias, fomenta en los niños una actitud tolerante y respetuosa hacia la diversidad.