Cómo enseñar el control de esfínteres (Parte 1): cuándo empezar y cómo hacerlo paso a paso
- Educamos en Familia
- hace 2 días
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Los niños tienen distintos tiempos en el aprendizaje del control de esfínteres, aunque los padres a veces os preocupáis pensando si vuestro hijo llegará a tener este control.

Todos los niños, salvo los que presentan una disminución física o mental grave, acaban aprendiendo antes o después. Incluso muchos niños con retraso mental profundo pueden aprender a controlar sus esfínteres.
No todos los niños aprenden a la misma edad. Lo mismo que algunos niños hablan, o comen solos, o andan antes o después, igual pasa con el control de esfínteres.
El control de los esfínteres viene determinado por la creciente capacidad de la vejiga de retener la orina y la menor frecuencia de necesidad de movimiento de los intestinos.
El control de esfínteres es una capacidad corporal compleja. El niño ha de ser capaz de darse cuenta y describir el impulso de eliminar, controlarlo hasta llegar al baño, desvestirse y colocarse en la posición apropiada. Muchos de nosotros adultos lo damos por sentado, pero para un niño es un importante aprendizaje
¿Qué es “control de esfínteres” y por qué conviene entenderlo bien?
El control de esfínteres no es un asunto de” obediencia”: es una habilidad neurofisiológica junto con un aprendizaje.
Para que funcione, el niño necesita:
Maduración (sentir la señal a tiempo y poder retener unos minutos).
Crear el hábito (darse cuenta de la señal → ir al baño → relajarse → evacuar).
Seguridad emocional (sin vergüenza ni presión excesiva).
La evidencia clínica en pediatría y psicología infantil coincide en que los métodos positivos, rutinarios y sin castigo son los más eficaces y con menos riesgo de problemas (estreñimiento, rechazo al baño, regresiones).
Señales que pueden indicarnos que el niño puede estar preparado.
No hace falta cumplirlas todas, pero cuantas más haya, mejor.
Señales corporales y de desarrollo
Se mantiene seco 2 horas o más, o se seca tras la siesta.
Hace pipí en “tandas” (no chorritos constantes).
Puede sentarse y levantarse con estabilidad.
Se comunica (habla o gestos) y entiende instrucciones simples.
Señales conductuales
Se interesa por el baño o por imitar a adultos/hermanos.
Le molesta el pañal sucio o pide cambiarlo.
Se esconde o busca un rincón para hacer caca (señal de consciencia).
Señales emocionales
Tolera cambios pequeños de rutina.
No está en plena etapa de miedo intenso al retrete.
Si el niño está en una fase de mucho estrés (mudanza, bebé nuevo, separación, cole nuevo, enfermedad), suele ser mejor posponerlo 2–4 semanas.
Antes de empezar: prepara el terreno (3–7 días)
Objetivo: que utilizar el baño sea fácil, predecible y sin lucha.
Material recomendado
Orinal estable o reductor con escalón (pies apoyados es clave).
Ropa fácil: pantalón con goma, sin botones difíciles.
Disponer 10–20 braguitas/calzoncillos. Ver el porqué de esta sugerencia en el punto 12.
Toallitas, cubre colchón, bolsas.
Un sistema de refuerzo (pegatinas, puntos, cuento especial).
Para la preparación emocional podemos utilizar
Cuentos y lenguaje neutro: “Tu cuerpo aprende”.
Jugar a “llevar al muñeco al orinal”.
Visitar el baño sin prisas: sentarse vestido, luego sin pañal.
ATENCIÓN. TODOS ESTOS EJERCICIOS HAN DE REALIZARSE EN COMPAÑÍA DE UN ADULTO.
Plan paso a paso (pipí): método práctico de 7–14 días
Paso 4.1. Elige el momento del día más fácil para hacer pipí.
Empieza por el tramo con más probabilidad de éxito:
Tras despertarse
Después de comer
Antes de bañarse
Antes de salir de casa
Antes de dormir
Paso 4.2. Comenzar por la rutina de “sentarse poco y bien”
Ofrecele sentarse cada 2–3 horas al inicio (sin obsesión).
Máximo 3–5 minutos sentado. Si no sale, se acaba y ya.
Pies apoyados y postura cómoda.
Puedes leerle un cuento breve o cantar una canción tranquila.
Paso 4.3. Refuerzo inmediato y específico. (En el apartado 13 te hablamos sobre el sistema de refuerzo).
Si hace pipí en el orinal/retrete:
Felicítale justo después y con frase concreta: “¡Has hecho pipí en el orinal! Tu cuerpo lo está aprendiendo.”
Dale una pegatina o punto en ese momento (no al final del día).
Evita premios enormes; mejor algo pequeño y constante.
Paso 4.4. ¿Qué hacer si hay pérdidas o se le escapa el pipí?
Cero regañina. Tono calmado: “Se ha escapado, no pasa nada. Vamos al baño a terminar / a cambiarte.”
Que participe sin cargarle culpa: llevar la ropa al cesto, limpiarse con ayuda.
Repite la idea: “Tu cuerpo está aprendiendo.”
Paso 4.5. Retirada gradual del pañal (estrategia que suele funcionar)
Primero: sin pañal en casa durante el día (cuando puedes vigilar).
Luego: sin pañal para salidas cortas.
Después: cole/guardería (coordinado con el centro).
El pañal nocturno suele ir mucho después (maduración hormonal).
Paso 4.6 Ejercicios adicionales para el control de esfínteres.
A continuación te presentamos unos ejercicios- juego para realizar con tu hijo. Complementarios al programa paso a paso que te acabamos de ofrecer.
Ejercicio uno. Abrir y cerrar las compuertas.
Objetivo: Fortalecer los músculos de la micción, aumentar la capacidad vesical y entrenar la retención de orina en la vejiga.
Nivel 1: Juega a hacer pis casi casi hasta vaciar la vejiga y corta la micción 5 segundos. Luego termina de hacer pis tranquilamente.
Nivel 2: Juega a hacer pis vaciando la mitad de la vejiga y cortar la micción 5 segundos para terminar de orinar tranquilamente.
Nivel 3: Juega a hacer pis interrumpiendo la micción 2 veces (5 segundos cada vez). ¿Conseguirías abrir y cerrar compuertas 3 veces? Entonces estás preparado para el siguiente ejercicio.
Ejercicio dos. ¿Cuánto eres capaz de aguantar?
Objetivo: fortalecer los músculos responsables de la retención del pis.
Nivel 1: Cuando vayas a hacer pis al baño, ponte en el retrete e intenta retrasar la micción 10 segundos haciendo una cuenta atrás. 10, 9. 8. 7. 6. 5….
Nivel 2: Cuando vayas a hacer pis al baño, ponte en el urinario e intenta retrasar la micción 20 segundos. ¡Es el doble de tiempo!
Nivel 3: Cuando estés en casa y tengas ganas de hacer pis, cuenta hasta 10 y aguanta las ganas de ir al baño.
Nivel avanzado: Intenta retrasar el momento de ir al baño 20 segundos, 30 segundos, 1 minuto, 5 minutos. ¿Hasta dónde puedes llegar? ¡Los mayores son capaces de aguantar mucho tiempo!
Ejercicio tres. Hacer pis sin ganas.
Objetivo: Distinguir las sensaciones relacionadas con el control de la orina.
Este juego tiene un único nivel: Intentar hacer pis cuando no tienes muchas ganas. Te servirá para cuando estés fuera de casa.
CONSEJOS PARA LOS PADRES.
El niño tiene que hacer todos los ejercicios acompañado de un adulto, que le guíe y ayude a celebrar sus logros.
Durante la actividad se pueden utilizar tareas distractorias, como hablar con él, contar hace del 1 al 10 hacia atrás etc.
Procura un ambiente tranquilo y lúdico en entrenamiento en el que tu hijo conciba estos ejercicios como un juego de equipo.
Entrena todos estos ejercicios en el ámbito familiar, si puede ser siempre en el mismo cuarto de baño.
Haced un vaciado completo de la vejiga cada vez que vaya a hacer pis.
Anota cada día la hora y el número de veces que el niño va al baño en casa y controlar que haga un vaciado completo de la vejiga acompañándole.
Gestiona las consecuencias de mojar la cama, desde el plano de la disciplina positiva (que ayude a recoger la ropa sucia, a meterla en la lavadora, a tenderla… etc.).

Plan paso a paso (caca)
Evitar el estreñimiento y el dolor que pueden producir bloqueos y son los mayores enemigos del aprendizaje.
Claves para la caca (imprescindibles)
Postura: pies apoyados en un taburete ad hoc, rodillas un poco más altas que la cadera.
Rutina post-comida: 10–20 min tras comer aprovechando el reflejo gastro colónico.
Tiempo sin prisas: 5 min sentado, relajación, respiración.
Nunca castigo si se mancha o aguanta. Aguantar empeora todo.
Es muy común que el niño haga caca de pie o escondido.
Objetivo intermedio:
Que haga caca en el baño, aunque sea con pañal.
Luego pañal abierto en el orinal.
Luego sin pañal.
Esto reduce miedo y aumenta control sin lucha.
Control nocturno del pipí: ¿Qué esperar? y ¿Qué NO hacer?
El control nocturno depende mucho de la maduración. Es normal que llegue meses después del diurno y con escapes intermitentes.
Recomendaciones
Pañal nocturno o empapador sin drama.
Hacer pipí antes de dormir.
Evitar castigos o comentarios exigentes del tipo “ya eres mayor y deberías…”.
Consultar con el pediatra si hay ronquidos fuertes, sueño muy profundo, o escapes diarios persistentes a edades más avanzadas. El sueño muy profundo juega un papel importante.
Errores frecuentes que ralentizan (y cómo corregirlos)
a) Empezar demasiado pronto da lugar a sentimientos de frustración.
Recomendación: pausa 2–4 semanas y retomar con señales claras.
b) Sentarlo demasiado rato puede ocasionar rechazo.
Recomendación: sentarle 3–5 minutos y se acaba.
c) Presión o amenazas que da lugar a más escapes y estreñimiento.
Recomendación: lenguaje neutro y refuerzo positivo.
d) Ignorar el estreñimiento y no poner remedio puede ocasionar miedo a hacer caca.
Recomendación: tratar primero el estreñimiento (pediatra si hace falta).
e) Cambios importantes (cole, mudanza) pueden ocasionar un retroceso.
Recomendación: elegir una etapa estable para enseñarle el control.
Cuándo conviene consultar con el pediatra (sin alarmismo)
Dolor al hacer caca, heces duras, manchas frecuentes (posible estreñimiento).
Sangre en heces.
Infecciones de orina recurrentes.
Rechazo intenso y persistente al baño con mucha ansiedad.
Escapes que preocupan por edad y frecuencia (según orientación del
pediatra).
Es muy importante el uso de un lenguaje adecuado
“Tu cuerpo aprende poco a poco.”
“Vamos al baño a probar, 3 minutos.”
“Si sale, genial. Si no, ya saldrá luego.”
“Se ha escapado. No pasa nada. Vamos a cambiarnos.”
¿A qué edad se puede empezar a enseñar el control de esfínteres?
Entre los 18 y los 24 meses
Esta es la edad orientativa a partir de la cual algunos niños pueden empezar a
aprender, si muestran señales de preparación.
No es una obligación empezar a esa edad. Antes de los 18 meses, el sistema nervioso no suele estar lo bastante maduro para un aprendizaje eficaz.
¿A qué edad es esperable que el niño controle el pipí?
a) Control diurno (durante el día)
La mayoría de los niños: entre los 2 y 3 años
Algunos lo consiguen antes, otros después, sin que sea patológico.
Se considera normal:
Escapes ocasionales durante meses.
Necesitar recordatorios.
Controlar en casa antes que fuera.
b) Control nocturno (de noche)
Es un proceso distinto, ligado a la maduración hormonal (ADH).
Puede llegar mucho más tarde.
Rangos habituales:
3 años → muchos niños aún mojan por la noche (normal).
4–5 años → la mayoría ya controla.
Hasta los 6–7 años puede considerarse dentro de la normalidad si no hay otros
signos de alarma.
El control nocturno no se enseña: se espera.
Edad aproximada. ¿Qué es esperable?
18 meses No hay control voluntario
18–24 meses Señales de preparación en algunos niños
2–3 años Control de pipí diurno en la mayoría
3–4 años Consolidación (menos escapes)
4–6 años Control nocturno en la mayoríaMensaje clave para las familias
El control de esfínteres no es una carrera.
Es un proceso de maduración + aprendizaje + seguridad emocional.
Los niños no “se acostumbran al pañal”: aprenden cuando su cuerpo está listo.
En la segunda parte hablaremos de regresiones, miedo a la caca, refuerzos y qué hacer cuando hay dificultades persistentes. ¡No te lo pierdas!






