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Día del Padre: cómo ser un buen padre sin necesidad de ser perfecto

  • hace 10 horas
  • 4 Min. de lectura

Ser buen padre (o madre) no significa  hacerlo perfecto, sino desarrollar fortalezas humanas que sostienen la relación con los hijos a lo largo del tiempo. La buena noticia  es que todas se pueden entrenar, como un músculo . Te las explicamos  de forma clara, con ideas prácticas para cultivarlas en el día a día.


silueta de un padre y una hija

  1. Mostrar amor incondicional (seguridad emocional)


    ¿Qué significa?

    Que el niño se sienta querido: “Valgo por quien soy, no por lo que hago”. Es la base de la autoestima y del apego seguro.


    Lo que no significa consentirle y permitirle todo

    ¿Cómo hacerlo?

    • Separa siempre  la conducta de  la persona: “Esto que has hecho no está bien”. No debes descalificar a tu hijo como persona “eres un vago”

    • Mostrar afecto siempre que le corrijas, pero manteniendo las normas y límites.

    • Decir explícitamente: “Te quiero, aunque esté enfadado contigo”.


    Se nota cuando…El niño se atreve a equivocarse sin miedo a perder el cariño.


  2. Presencia real (atención plena)


    ¿Qué es?

    No es estar mucho tiempo, sino estar de verdad.


    Cómo se desarrolla

    • Intenta pasar tiempo todos los días aunque sean 10-15 minutos con tu hijo, con cada uno de ellos. Sabemos que no es fácil, pero es importante. 

    • Cuando estés con tu hijo mantén el móvil apagado y fuera de la vista, tanto cuando tu hablas con él cuando tu hijo habla.

    • Adquiere el hábito de escucharle  sin interrumpir ni tratar de buscar la solución enseguida.


    Ejercicio sencillo

    Cada día dedica un tiempo a hablar con él no solo de  las rutinas (colegio, deberes)  sino de temas que le enseñen a pensar “¿Qué ha sido lo mejor y lo más difícil de hoy?” .


  3. Importancia de la coherencia y estabilidad


    ¿Qué significa?

    Un comportamiento coherente entre lo que se dice y se hace, con unas normas y límites adecuados, a la vez que estables (que se mantienen con regularidad), ayuda a tu  hijo a saber lo que puede hacer y prever lo que puede esperar y encontrar en su entorno y le proporciona seguridad emocional. 


    Ten cuidado de no comportarte en función del cansancio o de tu humor,  lo que puede llevar a que unos días haya normas y otros se relajan en función del estado de ánimo. Esto puede llevar al niño al desconcierto y la desorientación.


    ¿Cómo hacerlo?

    • Pocas normas pero claras y sostenidas en el tiempo.

    • Acordadas entre los padres y compartidas con otros adultos con los que se relaciona el menor (abuelos, cuidadores) siempre que sea posible.

    • Cuando te falle la coherencia es importante reconocer los errores propios  y dar una explicación . “Perdóname pero me equivoqué”).


    Clave importante

    La coherencia no es rigidez, es fiabilidad.


  4. Cultivar una autoridad serena y firme pero amorosa.


    ¿Qué significa?

    Es la capacidad de guiar  con afecto y sin gritar ni someter, ni humillar.


    ¿Cómo se desarrolla?

    • Es muy importante establecer las normas por anticipado y en un ambiente sereno antes que se produzca el conflicto.

    • El niño y adolescente debe experimentar las consecuencias naturales de su comportamiento. Si no cuida sus cosas y se rompen, no se le compran otras o si dispone de una hucha y es algo necesario debe colaborar a su reposición. Esto no es un castigo, es una consecuencia lógica que le ayuda a aprender. 

    • Es importante mantener los límites aunque el niño proteste. “Entiendo que no te guste, y aun así esto es lo que hemos acordado.”


    Las reuniones familiares, son un entorno adecuado donde establecer normas, explicar su razón y ayudar a aceptarlas.


  5. Desarrollar la paciencia y el autocontrol emocional


    ¿Qué es?

    Saber aceptar el malestar del niño sin dejarse desbordar por él..


    ¿Cómo se desarrolla?

    • Hacer una pausa antes de responder y recordarte cuál es tu objetivo. Tu eres el padre y tu hijo está en proceso de maduración. Te puede ayudar respirar profundamente, contar hasta 10 antes de responder, recordarte cuál es tu objetivo: educar , hacer de modelo y no descargar emociones.

    • Si pierdes los nervios, no te maltrates a ti mismo, aprende de la situación y pide perdón. 

    • Es muy importante un estilo de vida saludable: hacer ejercicio, dormir y cuidaros: la paciencia se agota con el cansancio. Técnicas para practicar juntos (relajación, mindfulness son de gran ayuda).

    • Los grupos de autoayuda matrimonial en las parroquias, en el colegio o con un grupo de amigos, con el acompañamiento de un  mediador son de gran ayuda.


    Con tu paciencia y autocontrol emocional estás transmitiendo: “No soy perfecto, pero sé pedir perdón y aprender de los errores”.


    Actitud importantísima para desarrollar inteligencia emocional.


  6. Importancia de educar en valores


    ¿Qué significa?

    No solo corregir conductas, sino formar personas.


    Cómo se desarrolla

    • Preguntate: “¿Qué tipo de personas quiero hacer de mis hijos?¿Qué quiero que aprenda de esta situación?”

    • Hablad los padres sobre ello y tratar de llegar a conclusiones. 

    • Explica el porqué de las normas siempre que sea necesario.

    • Sed un ejemplo de los valores y predicarlos con vuestro comportamiento. El ejemplo es mucho más eficaz que mil discursos. 


  7. Confía en tu hijo y en la capacidad que todos tenemos para desarrollarnos


    ¿Qué significa?

    Confía en el inmenso potencial que tu hijo tiene, fíjate en todo lo positivo y no te olvides de reconocerlo y evita centrarte en los fallos.


    ¿Cómo se desarrolla?

    • Fíjate sobre todo en los avances, por pequeños que sean y confía en su capacidad de mejorar .

    • Evita las etiquetas (“siempre”, “nunca”, “eres así”).

    • Transmítele la confianza que tienes: “Tu puedes, eres capaz…


    Los hijos tienden a convertirse en aquello que sienten que sus padres esperan de ellos.


  8. Cultiva la humildad y el aprendizaje continuo


    ¿Qué significa?

    Aceptar que criar es un proceso, que puedes aprender y crecer con ello, y que necesitas formarte.


    Cómo se desarrolla

    • Lee, pregunta, reflexiona. Comparte con un grupo de padres tus valores y tus propósitos. Suele ser gran ayuda.

    • Ten en cuenta que cada hijo es distinto y que cada edad requiere cosas diferentes.

    • Pide ayuda cuando hace falta a personas con criterios educativos y valores. Es un camino muy fructífero, consolador y sumamente ilustrativo.


    Una idea muy importante

    Un buen padre no es el que nunca falla, sino el que:

    • Ama sin condiciones.

    • Pone límites con respeto, pero firmes y estables.

    • Pide perdón y aprende cuando se equivoca.

    • Y no deja de aprender y crecer junto a sus hijos. 

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