Duelo infantil: La adaptación a la nueva situación . Reacciones normales por edad

Actualizado: 6 de jul de 2020


En los otros artículos de esta serie hemos hablado sobre Cuidar tu propio duelo para poder cuidar, Consejos para dar la noticia y Cómo hacer partícipes a los niños de la despedida. En éste artículo hablaremos de la adaptación a la nueva realidad y las reacciones naturales de nuestros hijos, dependiendo de su edad.

La progresiva adaptación a la nueva situación

Poco a poco, a medida que el tiempo vaya pasando, los niños deberán volver a sus obligaciones diarias, acomodándose a la nueva situación, retomando sus rutinas cotidianas, sus actividades y responsabilidades diarias. He aquí algunas ideas para la vuelta a la “nueva normalidad”.

Aspectos que te pueden ayudar:

La muerte de alguien importante puede revitalizar la fe, pero también resentirla. En algunas ocasiones las personas creyentes pueden tener crisis de fe ante la muerte de un ser querido. Para los cristianos afrontar la muerte supone entrar en contacto con la experiencia de la resurrección, siendo el afrontamiento de la muerte un proceso personal e íntimo de reconstrucción o fortalecimiento de dicha fe.

Si eres una persona creyente, son muchos los temas sobre los que puedes dialogar con tu hijo, ayudándole así a adaptarse a la vida sin la persona fallecida. Conversar con él supondrá una oportunidad para pasar tiempo juntos, compartir la pérdida y profundizar en vuestras creencias religiosas. Además de acompañar a tu hijo, permanecer junto a él en silencio y validar su dolor, te sugerimos otras actividades relacionadas con la fe.

  • Lectura de algunos pasajes bíblicos en relación a la muerte y el sentido de la vida.

  • La oración en familia.

  • Lectura de poemas relacionados con la despedida del ser querido, las emociones que suscita su muerte, etc.

Existen también algunos recursos específicos para el duelo religioso. Estos son textos sobre los que tú mismo puedes trabajar. Están indicados para adolescentes y adultos, pero también pueden ser útiles para leer a los más pequeños algunas oraciones, poemas y cuentos.

Lecturas personales: Orar en el duelo de José Carlos Bermejo y Cuentos que sanan del mismo autor.

Lecturas pedagógicas (para padres y educadores) enfocadas a la educación de los hijos: Educar y vivir teniendo en cuenta la muerte de Pablo Rodríguez Herrero, Agustín de la Herrán Gascón y Mar Cortina Selva en Ediciones Pirámide.

El duelo en familias cristianas

Como ya hemos indicado a lo largo de la guía, los niños educados en familias religiosas transitan por el duelo de manera más ajustada, ya que tienen más recursos para interpretar la muerte y sus consecuencias. Para las personas cristianas, la muerte es un tránsito hacia la vida plena. Esta idea es compartida por personas creyentes también de otras culturas.

Las familias cristianas pueden hacer una lectura creyente de las circunstancias difíciles por las que atraviesan, ayudando a los hijos a obtener aprendizajes significativos sobre la vida y la existencia humana.

La muerte de un ser querido es un acontecimiento que conlleva ineludiblemente sufrimiento y dolor. En una situación de duelo familiar, los niños y adolescentes religiosos son capaces, con algo de orientación, de tomar conciencia sobre la naturaleza humana. Pueden entender que el sufrimiento forma parte de nuestra condición humana, y por lo tanto de la vida.

Tal y como indicábamos, el duelo es un proceso. En términos cristianos supone atravesar dicho sufrimiento para llegar al agradecimiento por la persona fallecida. El sufrimiento abre la esperanza también de la vida plena en Dios. Lejos de instalarse en dicho dolor, la persona religiosa transita por él y aprende a superarlo. El duelo cristiano supone:

  • Agradecer lo recibido por parte del ser querido.

  • Abrirse a la esperanza de que nuestro fallecido vela por nosotros en algún lugar distinto que no podemos definir ni conocer.

  • Aprender a esperar y adaptarse.

Reacciones normales según la edad

Terminamos esta guía con una revisión sobre las reacciones más normales de duelo en niños y adolescentes, así como posibles señales de alarma que nos pueden indicar que el niño esté teniendo dificultades durante el proceso. Pensamos que, aunque no necesites leerlas en este momento puedes consultarlas más adelante o te pueden servir de guía para supervisar que todo el proceso de duelo avanza de forma adecuada.

Las reacciones de duelo infantil dependen de mucho