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Mayores y Tecnología: Manual de Instrucciones

  • hace 3 horas
  • 4 min de lectura

Cumplir muchos años te hace vivir en primera persona los avances científicos y los progresos. En ocasiones el relato de cómo se vivía hace unas décadas puede ser motivo de curiosidad para los más jóvenes de la familia, mientras que para los mayores actualizarse supone un reto


nietos con su abuelo en una tableta

Año tras año la ciencia y la tecnología progresan y cuando dichos avances aterrizan en la vida cotidiana, pueden invadirla de artilugios incomprensibles y desconocidos. Aprender su uso y entenderlo como parte de un “entrenamiento mental” puede ayudarte a aceptar la necesidad de adaptarte a los tiempos modernos. 


CÓMO HACER QUE LOS CAMBIOS SOCIALES Y TECNOLÓGICOS SUPONGAN UN AVANCE PARA TI.


Aprender a manejarte en contextos nuevos es una de las claves de un envejecimiento saludable, por lo que incluir los cambios tecnológicos en tu lista de nuevos aprendizajes puede ser una gran idea.

Recuerda que cada vez que aprendes algo nuevo, mejora tu “reserva cognitiva” y ayudas a tu cerebro a envejecer con más dignidad. 


Además, las tecnologías tienen grandes ventajas. Podrás encontrar multitud de aplicaciones prácticas y utilidades con mucho menos esfuerzo. Actualmente existen herramientas que, a través de internet, pueden facilitarte mucho la vida, ya que con un ordenador o un teléfono inteligente puedes hacer prácticamente de todo: 


  • Escribir correos electrónicos. 

  • Solicitar citas médicas por internet y recibir recordatorios en tu teléfono.

  • Leer libros y revistas digitales sin necesidad de salir de casa. 

  • Escuchar música o ver películas y series a través de plataformas digitales.

  • Hacer la compra en un supermercado y que te la lleven a casa. 

  • Consultar tus datos bancarios o pagar recibos de servicios como agua, luz o teléfono de manera segura y sencilla.

  • Participar en cursos online o talleres virtuales sobre cualquier tema de interés.

  • Seguir rutinas de ejercicio guiadas mediante aplicaciones o videos.

  • Organizar un viaje, elegir un hotel, planificar la ruta a seguir... 

  • Traducir la carta de un restaurante o las instrucciones de un aparato a golpe de foto... 

  • Consultar dudas a una Inteligencia Artificial cada vez más preparada.


¿Por dónde empezar? Probablemente por aquello que mejore tu salud física y psicológica


Algunos dispositivos pueden mejoran la salud física de las personas mayores son los siguientes: 

  • Los relojes inteligentes que miden (eso sí, con alguna imprecisión) valores como la tensión arterial, el ritmo cardiaco, la calidad del sueño.... Su medición de actividad física también puede servir de motivación para caminar más a menudo y practicar deporte. 

  • El uso de bombillas y enchufes inteligentes en el hogar que enciendan automáticamente las luces puede prevenir caídas desafortunadas. También pueden acomodar la temperatura del hogar a distancia. 

  • En el caso de personas con problemas de movilidad, las pulseras de emergencia y los dispositivos de detección de caídas están conectados a los servicios de emergencia y los contactos familiares. 


Abuelo con su nieto frente al computador

La tecnología también puede contribuir notablemente a tu bienestar emocional y social. Con ella podrás:

  • Hacer y recibir videollamadas en las que conversar con tus seres queridos

  • Aunque los “robots de compañía” aún no están desarrollados, tu hogar puede amenizarse con “asistentes virtuales” como Alexa o Google Home, con los que ya responden a preguntas de interés, informan sobre diferentes temáticas y te pueden amenizar la jornada “haciéndote compañía”, leyéndote un libro en voz alta o reproduciendo tu música favorita.



” Te cuelgo, que ya estoy viendo a mi nieta”
Durante el confinamiento ocasionado por la crisis de la COVID-19, los dispositivos españoles de atención psicológica telefónica atendieron a multitud de personas muy mayores que, encerradas, se enfrentaban a un duelo en soledad. Muchas no sabían responder a las videollamadas de sus hijos o nietos, pero anhelaban ver a su familia en un momento tan difícil. Desde un teléfono fijo y con sencillas instrucciones se les enseñó paso a paso a realizar ellas mismas esa llamada desde su smartphone, logrando así ese emocionante reencuentro. 

Cuando te pongas “manos a la obra” ten en cuenta que la falta de experiencia con los dispositivos no implica que no seas capaz de aprender a usarlos:

  • Confía en ti y ten paciencia. Probablemente aprendiste a manejarte en asuntos más complejos a lo largo de tu vida. 

  • Puede ser útil asistir a algún curso introductorio para mayores o contar con la ayuda de un familiar. 

  • Aprende gradualmente, de los más sencillo y práctico a los más complejo y establece una rutina de práctica diaria. 

  • Recuerda ir a tu ritmo y tomar notas que te ayuden a revisar aprendizajes. 

  • Por un módico precio puedes encontrar un estudiante, conocido y de confianza, que te alguna clase. Suele ser de gran ayuda.


Como consejo final, te recordamos que usar el teléfono para jugar o ver vídeos cortos o estar sentado durante horas puede que no sea tan saludable. El uso de las tecnologías te ayudará siempre y cuando suponga la búsqueda de tu bienestar y la adquisición de nuevos aprendizajes. Esa es la manera de obtener de los dispositivos muchas de sus ventajas y casi ninguno de sus inconvenientes. 


En estos artículos te daremos múltiples recursos útiles y de comprobada eficacia para promover un envejecimiento activo. 



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